Viendo juz 17
Viendo juz 17
Al-Anbya
.21
The Prophets
Se aproxima la hora en que la gente deberá comparecer [ante Dios para ser juzgada], sin embargo, se muestran indiferentes, lejanos.
Siempre que les llega de su Señor una nueva revelación, la escuchan y la toman a broma,
con sus corazones distraídos. Los injustos dicen entre sí en secreto: “[Muhámmad] no es más que un mortal como nosotros. [Y recriminando a los que le escuchaban dicen:] ¿Cómo aceptan ser cautivados por la magia de sus palabras si saben [que es un farsante]?”
Diles [¡Oh, Muhámmad!]: “Mi Señor sabe bien todo lo que se dice en el cielo y en la Tierra. Él todo lo oye, todo lo sabe”.
Y dicen [otros idólatras]: “[El Corán] no es más que sueños incoherentes, o [palabras que] él mismo ha inventado, o es un poeta. Que nos muestre un milagro como lo hicieron los primeros [Mensajeros, si es verdad lo que dice]”.
Ninguno de los pueblos a los que he exterminado creyeron [al ver los milagros], ¿acaso estos van a creer? [No lo harán].
No he enviado antes de ti sino hombres a quienes transmití Mi revelación. Preguntad a la gente de conocimiento si es que no saben.
No les di [a los Mensajeros] cuerpos que no necesitaran comer, tampoco eran inmortales.
Luego cumplí con la promesa que les había hecho. Les salvé a ellos y a otros que quise, pero hice perecer a los transgresores.
Os he revelado un Libro en el que hay una amonestación para vosotros. ¿Cómo es que no reflexionáis?
¡Cuántos pueblos opresores he destruido, y he hecho surgir después de ellos nuevas generaciones!
Cuando sintieron que Mi tormento se desencadenaba sobre ellos, trataron de escapar.
[Entonces se les dijo irónicamente:] “No intentéis escapar, regresad a la vida placentera que llevabais y esperad en vuestros hogares, quizás tengáis
Respondieron: “¡Ay de nosotros! En verdad hemos sido injustos”.
Y no cesaron de lamentarse hasta que les aniquilé, dejándoles inertes como paja segada.
No he creado el cielo y la Tierra y todo cuanto existe entre ellos solo como un juego.
Si hubiera buscado divertirme, lo habría hecho por Mi cuenta [sin crear nada para ello]1.
Por el contrario, refuto lo falso con la Verdad, y lo falso se desvanece. Os aguarda la perdición por cómo habéis descrito [a Dios].
A Él pertenece cuanto existe en los cielos y en la Tierra, y quienes están junto a Él [los ángeles] no dejan, por soberbia, de adorarlo ni se cansan de hacerlo.
Le glorifican noche y día, sin cesar.
¿Acaso las divinidades que adoran en la Tierra tienen poder para resucitar a los muertos?
Si hubiese habido en los cielos y en la Tierra otras divinidades además de Dios, estos se habrían destruido. ¡Glorificado sea Dios, Señor del Trono! Él está por encima de lo que Le atribuyen.
Él no es interrogado por lo que hace, a diferencia de Sus siervos que sí serán interrogados1.
A aquellos que adoran a otras divinidades en lugar de Dios, diles: “Presentad pruebas válidas1. Este es mi Mensaje y el de quienes me siguen, y el Mensaje de quienes nos han precedido. Pero la mayoría no reconoce la Verdad y la rechazan”.
No he enviado en el pasado a ningún Mensajero, excepto que hubiera recibido la misma revelación que tú: “Nada ni nadie merece ser adorado excepto Yo, ¡Adoradme solo a Mí!”
[Algunos] dicen: “El Misericordioso ha tenido un hijo”1. ¡Glorificado sea! Por el contrario, [los ángeles y los Profetas] son solo siervos distinguidos.
No dan prioridad a sus palabras sobre la Palabra de Dios, y cumplen con lo que Él manda.
[Dios] Conoce tanto lo que han hecho como lo que harán, y solo podrán interceder por quienes Dios se complazca. Por temor a Él están sobrecogidos.
Si uno de ellos dijera: “Yo soy un dios junto a Él”, le condenaría al Infierno, porque así castigo a los injustos.
¿Acaso los que se niegan a creer no reparan en que los cielos y la Tierra formaban una masa homogénea y la disgregué1, y que creé del agua a todo ser vivo?2 ¿Es que aún después de esto no van a creer?
Afirmé la Tierra con montañas para que no temblara1, y dispuse caminos para que encontréis guía.
Hice del cielo un techo protector1, pero aun así los que se niegan a creer rechazan reflexionar en Mis signos.
Él es Quien creó la noche y el día, el Sol y la Luna. Cada uno recorre su órbita1.
No he concedido la inmortalidad a ningún ser humano. Si tú [¡Oh, Muhámmad!1] has de morir, ¿por qué razón iban ellos a ser inmortales?
Toda alma probará la muerte. Los pondré a prueba con cosas malas y cosas buenas, pero finalmente volverán a Mí para ser juzgados.
Cuando los que se niegan a creer te ven, se burlan de ti, y dicen: “Este es quien desdeña a nuestros ídolos”; sin embargo, son ellos los que, cuando es mencionado el Misericordioso, rechazan la verdad.
El ser humano fue creado impaciente. Ya os mostraré Mis signos1, así que no me pidáis que se adelanten.
Dicen: “¿Cuándo se cumplirá tu advertencia? Si es verdad lo que dices”.
Si supieran los que se niegan a creer, que llegará un momento en que no podrán impedir que el fuego queme sus rostros y sus espaldas, y no serán socorridos.
Por el contrario, [el fuego] les llegará por sorpresa dejándolos desconcertados sin que puedan evitarlo, y no serán indultados.
También se burlaron de otros Mensajeros anteriores a ti [¡Oh, Muhámmad!], y el castigo azotó a los que se burlaban por haberlos ridiculizado.
Diles [¡Oh, Muhámmad!]: “¿Quién sino el Misericordioso os protege durante la noche y el día?” Pero ellos, a pesar de esto, se niegan a recordar a su Señor.
¿Acaso creen que existen otras divinidades que les pueden socorrer en vez de Mí? [Lo que consideran divinidades] No pueden defenderse ni protegerse a sí mismos de Mí.
A ellos y a sus padres les dejé disfrutar muchas bondades y les otorgué una larga vida. ¿Acaso no ven que van perdiendo el control del territorio? ¿Pensaron que iban a ser los vencedores?
Diles [¡Oh, Muhámmad!]: “Solo os exhorto con la revelación”. Pero los sordos [de corazón] no oyen cuando se les exhorta.
Mas cuando les alcance un soplo del castigo de tu Señor, dirán: “¡Ay de nosotros! Fuimos injustos”.
Y dispondré la balanza de la justicia el Día de la Resurrección, y nadie será oprimido en lo más mínimo. Todas las obras, aunque sean tan ínfimas como un grano de mostaza, serán tenidas en cuenta. Nadie lleva las cuentas mejor que Yo.
Concedí a Moisés y a Aarón el Criterio [la Torá], para iluminar y exhortar a los piadosos,
a los que tienen temor a su Señor en privado1, y sienten temor de la Hora [del Juicio].
Este [Corán] es un Mensaje bendito que he revelado. ¿Acaso lo vais a rechazar?
Antes [de Moisés] le concedí la guía a Abraham, a quien conocía bien 1.
Cuando dijo a su padre y a su pueblo: “¿Qué son estas estatuas a las que dedicáis vuestra adoración?”
Respondieron: “Hemos visto que nuestros padres las adoraban”.
Dijo: “Vosotros y vuestros padres estáis en un error evidente”.
Dijeron: “¿Nos hablas en serio o estás bromeando?”
Dijo: “Vuestro Señor es el Señor de los cielos y de la Tierra, el Creador de ambos, y yo doy testimonio de ello.
Juro por Dios que voy a tramar algo contra vuestros ídolos cuando os hayáis retirado”.
Y los hizo pedazos excepto al más grande, para que su atención se volviera sobre él.
Exclamaron: “¿Quién ha sido capaz de hacer esto con nuestros dioses? Sin duda se trata de un malhechor”.
Alguien dijo: “Oímos a un joven, llamado Abraham, hablar [mal] de ellos”.
Dijeron: “Traedlo a la vista de la gente, para que puedan atestiguar [contra él]”.
Le dijeron: “¡Oh, Abraham! ¿Has sido tú quien ha destruido nuestros dioses?”
Respondió: “¡Ha sido ese, el mayor de todos! Preguntadle [a vuestros dioses], si es que ellos son capaces [al menos] de hablar”.
Comenzaron a criticarse unos a otros diciendo: “Vosotros sois los malhechores”1.
Pero luego volvieron a su estado anterior1 [y le dijeron]: “Tú bien sabes que no pueden hablar”.
Dijo [Abraham]: “¿Acaso adoráis en vez de Dios lo que no puede beneficiarlos ni perjudicarlos [en lo más mínimo]?
¡Uf, qué perdidos estáis y lo que adoráis en vez de Dios! ¿Es que no vais a reflexionar?”
Exclamaron: “¡Quemadlo [en la hoguera] para vengar a vuestros ídolos! Si es que vais a hacer algo”.
Pero dijo [Dios]: “¡Oh, fuego! Sé fresco y no dañes a Abraham”.
Pretendieron deshacerse de él, pero hice que fueran ellos los perdedores.
Lo salvé a él y también a Lot, para que fueran a la tierra que bendije para toda la humanidad1.
Y le concedí [dos hijos, Ismael e] Isaac, y luego [al hijo de Isaac,] Jacob, y a ambos les hice hombres rectos,
y líderes ejemplares para que guiasen [a la gente] siguiendo Mi voluntad. Y les inspiré realizar buenas obras, practicar la oración prescrita y pagar el zakat. Fueron devotos en la adoración.
A Lot le concedí conocimiento y sabiduría, y lo salvé de la ciudad donde se cometían obscenidades. Era un pueblo malvado lleno de corruptos.
Le hice entrar en Mi misericordia, porque era uno de los justos.
Cuando antes [de Lot] Noé Me invocó, le respondí [su súplica], salvándole junto a su familia de la gran calamidad1.
Le protegí del pueblo que rechazó Mis signos, era un pueblo perverso, y por eso hice que todos se ahogaran.
[Recuerda] cuando [los Profetas] David y Salomón dictaron sentencia sobre un campo sembrado en el que las ovejas de otra gente [habían entrado por la noche arruinándolo], y fui testigo de su sentencia,
Le hice comprender a Salomón [el veredicto más justo], y a ambos les concedí conocimiento y sabiduría. A David le sometí las montañas y los pájaros para que cantaran junto a él alabanzas a Dios. Así lo hice.
Le enseñé cómo fabricar cotas de malla para que se protegieran en la batalla. ¿Acaso son agradecidos?
A Salomón le sometí los vientos fuertes, que soplaban por orden suya hacia la tierra que bendije. Tengo conocimiento de todas las cosas.
También le sometí a los demonios, algunos buceaban para él [en busca de perlas y gemas] y también realizaban otras tareas. Yo era su Protector.
[El Profeta] Job invocó a su Señor: “[¡Oh, Dios! Tú bien sabes que] he sido probado con enfermedades, pero Tú eres el más Misericordioso”.
Respondí su invocación y lo curé de sus enfermedades, y le di nueva descendencia, multiplicándola como misericordia de Mi parte y como recuerdo para los adoradores devotos.
[Los profetas] Ismael, Enoc y Dhul-Kifl, todos ellos fueron muy pacientes.
Les introduje en Mi misericordia porque obraban con justicia.
[El Profeta] Jonás, cuando se marchó enojado [con la gente de su pueblo que se negó a creer en él], pensó que no lo iba a castigar [por no haber tenido paciencia, pero lo hice tragar por la ballena], e invocó desde la oscuridad [de su estómago]: “No hay otra divinidad más que Tú. ¡Glorificado seas! En verdad he sido de los injustos”.
Respondí su súplica y lo libré de su angustia. Así salvo a los creyentes.
Cuando [el profeta] Zacarías invocó a su Señor: “¡Señor mío! No me dejes solo [sin hijos]. Tú eres Quien concede descendencia”.
Respondí su súplica y le agracié con [su hijo] Juan, haciendo que su mujer fuera otra vez fértil. Los agracié porque siempre se apresuraban a realizar obras buenas, Me invocaban con temor y esperanza, y eran humildes ante Mí.
[Recuerda] a aquella que conservó su virginidad1, cuando insuflé un espíritu Mío en ella2. Así hice de ella y su hijo un signo [de Mi poder divino] para toda la humanidad.
La religión de todos los Profetas es una religión única. Yo soy vuestro Señor, ¡adoradme solo a Mí!
Pero luego [las generaciones que vinieron después] se dividieron, aunque todos regresarán ante Mí.
Quien sea creyente y realice obras buenas sepa que no habrá ingratitud para su esfuerzo1. Todo lo tengo registrado.
Es imposible que [los habitantes de] una ciudad que haya destruido vuelvan [a este mundo y se puedan arrepentir de su incredulidad].
[Cuando se aproxime el Último Día] serán liberados Gog y Magog, y se precipitarán desde las colinas [devastando cuanto encuentren a su paso].
La promesa de la verdad se acerca. Cuando llegue, la mirada de los que se negaron a creer quedará fija [y exclamarán:] “¡Ay de nosotros! Éramos indiferentes a esta realidad y fuimos de los malhechores”.
Vosotros y cuanto adoráis en vez de Dios seréis combustible para el fuego del Infierno en el que ingresaréis.
Si estos [ídolos] fueran divinidades como vosotros pretendéis, no ingresarían en él1. Pero todos vosotros junto a lo que adoráis estaréis allí por toda la eternidad.
Allí emitirán alaridos [por el tormento], y por eso no podrán oír nada más.
Pero aquellos para quienes estaba decretado que recibirían “lo más hermoso”1, estarán alejados del Infierno,
No oirán su crepitar y disfrutarán lo que deseen por toda la eternidad.
No les afligirá el gran espanto [del castigo], y los ángeles acudirán a su encuentro [cuando salgan de las tumbas y les dirán]: “Éste es el día que se les había prometido”.
El cielo ese día será enrollado como un pergamino. Así como inicié la primera creación, la repetiré. Ésta es una promesa que he de cumplir.
Ya mencioné anteriormente en las Escrituras Reveladas como lo había hecho en la Tabla Protegida, que la Tierra será heredada por Mis siervos justos.
En esto hay mensaje suficiente para un pueblo que realmente adora a Dios.
No te he enviado [¡Oh, Muhámmad!] sino como misericordia para todos los seres.
Diles: “Me ha sido revelado que Dios es un Dios único. ¿Acaso no vais a ser musulmanes?1
Pero si rechazan [el Mensaje] diles: “Os advierto sobre un castigo que caerá sobre todos por igual, aunque no tengo conocimiento de si lo que os advierto está cerca o lejos.
Él bien sabe tanto lo que dicen abiertamente como lo que dicen en secreto.
Pero ignoro si Él os está poniendo a prueba al toleraros y dejaros disfrutar de la vida [mundanal] por un tiempo”.
Di: “¡Señor mío! Juzga con la verdad. Nuestro Señor es el Misericordioso, Aquel a quien recurrir contra lo que le atribuyen [falsamente a Dios].
¡Oh, gente! Tened temor de vuestro Señor. El terremoto que ocurrirá cuando llegue la Hora [del Juicio] será algo terrible.
El día que llegue, las mujeres que estén amamantando a sus hijos se desentenderán de ellos, las embarazadas abortarán [por el terror], y verás a las personas caminar como ebrios, pero no estarán ebrios, sino que el castigo de Dios será intenso.
Hay gente que discute acerca de Dios sin conocimiento, y siguen a todo demonio rebelde.
Ha sido decretado que a quien lo siga1, él le extraviará y conducirá al castigo del Infierno.
¡Oh, gente! Si tenéis dudas de que tengo el poder para resucitaros, sabed que he creado [a Adán] de barro1, luego [a toda su descendencia] de un óvulo fecundado que luego se transforma en un embrión, luego en una masa de tejidos, algunos ya formados y otros por formarse; ello es una evidencia [de Mi poder y sabiduría]. Preservo en el útero materno a aquellos que he decretado que completen su gestación. Les hago nacer, y después de la infancia alcanzan la madurez; algunos mueren [antes de esta etapa] y otros llegan a la vejez, y ya no recuerdan nada del conocimiento que habían adquirido. También podéis observar a la tierra árida, y cómo cuando hago que llueva sobre ella, se remueve, se hincha, y brotan toda clase de plantas bellas.
Porque Dios es la Verdad1. Él resucitará a los muertos, y es sobre toda cosa Poderoso.
La Hora [del Día del Juicio] se aproxima, no hay duda acerca de ello, y [ese día] Dios resucitará a quienes están en las tumbas.
Hay gente que discute acerca de Dios sin conocimiento, sin guía ni Libro que los ilumine.
Con arrogancia pretenden apartar a la gente del camino de Dios. Serán humillados en esta vida, y el Día de la Resurrección los haré sufrir el castigo de quemarse.
[Se les dirá] “Esto es lo que merecéis por lo que hicisteis con vuestras propias manos”. Pero sabed que Dios no es injusto con Sus siervos.
Hay gente cuya fe está siempre al borde [de la incredulidad]1. Si les ocurre un bien se sienten tranquilos; pero si les ocurre una desgracia reniegan de la fe, perdiéndose la recompensa de este mundo y el otro. Esa es la auténtica perdición.
Ellos invocan en lugar de Dios aquello que no puede perjudicarles ni beneficiarles. Están en un error profundo.
Adoran aquello cuyo perjuicio es más patente que su supuesto beneficio. ¡Qué pésimo protector y compañero!
Dios introducirá a los que crean y obren rectamente en jardines por donde corren ríos. Dios hace lo que quiere.
Aquel que pensaba que Dios no lo auxiliaría [al Profeta] en este mundo y en el otro [y se ve ahora decepcionado], que intente llegar al cielo por algún medio y la corte [la ayuda de Dios al Profeta], y vea si ese ardid puede acabar con lo que lo enfurece.
Así [como en las revelaciones anteriores] he revelado versículos claros, porque Dios guía a quien quiere.
El Día de la Resurrección Dios juzgará sobre las diferencias entre los seguidores de la fe [del Islam], del judaísmo, del sabeísmo, del cristianismo, los adoradores del fuego y los idólatras. Dios es testigo de todas las cosas.
¿Acaso no ves que se prosternan ante Dios quienes están en los cielos y en la Tierra, y el Sol, la Luna, las estrellas, las montañas, los árboles, los animales, y muchos de los seres humanos? Pero muchos otros [seres humanos] merecen el castigo. A quien Dios humille no habrá quien pueda dignificarle; Dios hace lo que quiere.
Éstos [los creyentes y los incrédulos] son dos grupos que disputan acerca de su Señor, pero sabed que quienes se niegan a creer serán cubiertos con ropas de fuego, y se verterá sobre sus cabezas agua hirviendo
que les abrasará el vientre y la piel,
y serán atormentados allí con mazas de hierro.
Cada vez que, angustiados, quieran salir de allí, [los ángeles] les harán regresar y les dirán: “¡Sufrid el tormento del Infierno!”
Dios hará entrar en jardines por donde corren ríos a los creyentes que hayan obrado rectamente. Serán engalanados con pulseras de oro y perlas, y serán vestidos con seda.
[En la vida mundanal] habían sido guiados hacia la bella palabra1 y al camino de la alabanza.
A los que se nieguen a creer y aparten a la gente del sendero de Dios, e impidan acudir a la Mezquita Sagrada [de La Meca] que establecí para todas las gentes por igual, tanto para el residente como para el viajero, y a quienes quieran profanarla con injusticias, les haré sufrir un castigo doloroso.
[Recuerda] cuando establecí a Abraham junto a la Casa Sagrada para que solo Me adorara a Mí y no dedicara actos de adoración a otros, y purificara Mi Casa [de la idolatría] para quienes realicen el rito de circunvalarla, y para quienes oren de pie, inclinados y prosternados,
[le dije:] “Convoca a la gente a realizar la peregrinación1; vendrán a ti a pie o montados, desde todo lugar apartado”.
Para que seáis testigos de todas las gracias [de la peregrinación y la casa de Dios], y recordad el nombre de Dios en los días consabidos al sacrificar las reses del ganado que Él os ha provisto. Comed de ellas y dad de comer al desvalido y al pobre.
Después de cumplir los ritos, que cumplan sus votos1 y que circunvalen la Antigua Casa [de La Meca]2.
Así deben hacer. Quien respete los preceptos sagrados de Dios, será mejor para él ante su Señor [porque lo recompensará en esta vida y en la otra]. Sabed que os son lícitas las reses, excepto lo que se os ha mencionado [como prohibido]1. Manteneos alejados de la impureza de los ídolos y apartados de las afirmaciones falsas.
Sed monoteístas puros creyentes en Dios, y no seáis [jamás] idólatras. Quien asocia divinidades a Dios [en la adoración] es como quien cae del cielo y [tras estrellarse contra la tierra] las aves de rapiña le devoran o un viento le arrastra a un lugar lejano.
Sabed que respetar los ritos de Dios dimana de la piedad que hay en los corazones.
Podéis beneficiaros de los animales hasta un plazo determinado; pero luego, su lugar [de sacrificio] es junto a la Antigua Casa1.
He prescrito para cada comunidad sus propios ritos, para que recuerden el nombre de Dios al sacrificar las reses que les proveí. Vuestro Dios es uno solo. Entregadle a Él vuestra voluntad. Albricia a los humildes sumisos [que obtendrán la bienaventuranza],
aquellos cuyos corazones se emocionan cuando se menciona a Dios, son pacientes ante las desgracias, cumplen con la oración y hacen caridades con lo que les he agraciado.
Establecí que [el sacrificio] de los ganados1 sea parte de los ritos de Dios, en ello hay un bien para vosotros2. Mencionad el nombre de Dios sobre ellos cuando estén dispuestos en fila [para ser sacrificados]. Luego, cuando se desplomen sobre sus costados [sin vida], comed de ellos y dad de comer al mendigo y al necesitado. Así los puse a vuestro servicio para que seáis agradecidos.
Dios no necesita de la carne ni de la sangre [de sus ofrendas], Él desea que vosotros alcancéis la piedad [mediante la práctica de este rito]. Con este fin se les facilitó. Alabad a Dios por haberos guiado. Y albriciad a los que hacen el bien [que alcanzarán el Paraíso].
Dios defiende a los que han creído. Sabed que Dios no ama al traidor ni al desagradecido.
Se les ha permitido [combatir a los creyentes] que son atacados porque son víctimas de una injusticia. Dios tiene el poder para socorrerles.
Ellos fueron expulsados injustamente de sus hogares solo por haber dicho: “Nuestro Señor es Dios”. Si Dios no se hubiera servido de algunas personas [creyentes] para combatir a otros [incrédulos], se habrían destruido monasterios, iglesias, sinagogas y mezquitas, en donde se recuerda frecuentemente el nombre de Dios1. Dios socorre a quien se esfuerza denodadamente por Su religión. Dios es Fuerte, Poderoso.
Aquellos que, si les doy autoridad en la Tierra, cumplen con la oración, pagan el zakat, ordenan el bien y prohíben el mal. A Dios pertenece el resultado de todas las cosas.
Si te desmienten [¡Oh, Muhámmad!], sabe que ya antes habían desmentido los pueblos de Noé, ‘Ad1, Zamud,
de Abraham, Lot,
los habitantes de Madián, y también fue desmentido Moisés. Les concedí un plazo a los que se negaban a creer, pero luego los sorprendí. ¡Qué terrible fue Mi castigo!
¡Cuántas ciudades he aniquilado porque eran injustas y opresoras! Quedaron reducidas a ruinas, sus pozos secos y sus castillos derrumbados.
¿Acaso [los que se niegan a creer] no viajan por el mundo, y no tienen intelecto1 para reflexionar, ni oídos2? No son sus ojos los que están ciegos, sino los corazones que están dentro de sus pechos [los que están ciegos].
Te desafían a que adelantes el castigo, pero [debéis saber que] Dios no faltará a Su promesa. Un día para tu Señor es como mil años de los que vosotros computáis.
A cuántas ciudades que eran injustas les aplacé [su tiempo], pero finalmente las sorprendí con el castigo. Ante Mí comparecerán.
Di: “¡Oh, gente!, yo soy un claro amonestador enviado a vosotros”.
Los que creyeron y obraron rectamente obtendrán el perdón y un sustento generoso.
Pero aquellos que se esforzaron por desmentir Mis signos, serán los moradores del Infierno.
No envié antes de ti [¡Oh, Muhámmad!], Mensajero ni Profeta alguno al que no le ocurriera que al recitar [lo que le había sido inspirado] el demonio intentara confundir algo en su recitación. Pero Dios anula lo que el demonio inspira. Dios aclara Su revelación, porque Dios es Conocedor, Sabio.
Los susurros del demonio seducen a aquellos cuyos corazones están enfermos [de dudas] y a los duros de corazón. Los injustos están en un error profundo.
Aquellos que fueron agraciados con el conocimiento y la sabiduría, saben que el Corán es la Verdad que proviene de su Señor; creen en él y así se sosiegan sus corazones. Dios guía por el camino recto a los que creen.
Los que se niegan a creer no cesarán de dudar sobre él1 hasta que les sorprenda la Hora [del Juicio], o les llegue el castigo de un día nefasto.
Ese día la soberanía solo Le pertenecerá a Dios, que juzgará entre ellos. Sabed que los que hayan creído y hecho obras de bien estarán en los Jardines de las Delicias,
mientras que los que se negaron a creer y desmintieron Mis preceptos tendrán un castigo humillante.
Aquellos que emigraron por la causa de Dios y fueron asesinados o murieron en el camino, Dios les proveerá con un bello sustento. Dios es el mejor de los sustentadores.
Os introducirá en un Paraíso en el que estaréis complacidos. Dios es Conocedor, Tolerante.
Aquel que se defienda de forma proporcional a la injusticia de la que es víctima, y se le siga agraviando, Dios lo socorrerá. Dios es Remisorio, Absolvedor.
Dios hace que la noche suceda al día y el día a la noche. Dios todo lo oye, todo lo ve.
Dios es la Verdad, y aquello que [los idólatras] invocan en vez de Él es falso. Dios es el Sublime, el Grande.
¿Acaso no ves que Dios envía agua del cielo y con ella la tierra se reverdece? Dios es Sutil, Conocedor.
A Él pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra. Dios es el Opulento, el Loable.
¿Acaso no ves que Dios ha puesto a vuestro servicio cuanto hay en la Tierra, que los barcos surcan el mar por Su designio, y que Él contiene al cielo para que no caiga sobre la Tierra a menos que sea por Su Voluntad? Dios es Compasivo y Misericordioso con la gente.
Él es Quien os dio la vida, luego os hará morir y después os resucitará [para juzgaros]. Pero el ser humano es desagradecido.
A cada comunidad le he revelado sus propios ritos para que los observen. [¡Oh, Muhámmad!] No dejes que [te discutan] sobre los preceptos. Exhorta a creer en tu Señor, porque tú estás en la guía del camino recto.
Pero si te desmienten, diles: “Dios bien sabe lo que hacéis”.
Dios juzgará entre vosotros el Día del Juicio sobre lo que solíais discrepar.
¿Acaso no sabes que Dios conoce cuanto hay en el cielo y en la Tierra? Todo está registrado en un libro1, eso es fácil para Dios.
[Los idólatras] adoran en lugar de Dios lo que no les fue revelado y carecen de conocimiento. Los injustos no tendrán quién los auxilie.
Cuando se les recitan Mis claros versículos, ves el disgusto en los rostros de los que se niegan a creer; poco les falta para lanzarse [con la intención de matarlos] sobre quienes los recitan. Diles [¡Oh, Muhámmad!]:
¡Oh, gente! Se os expone un ejemplo, prestad atención: Aquellos [ídolos] que invocáis en vez de Dios no podrían crear ni una mosca, aunque todos se reunieran para ello. Y si una mosca les quitara algo [a los ídolos], ellos no podrían impedirlo. ¡Qué débil es el que invoca y qué débil es el invocado!
No valoran ni enaltecen a Dios como Se merece. Dios es Fuerte, Poderoso.
Dios selecciona a algunos ángeles como Mensajeros y selecciona algunas personas como Mensajeros. Dios todo lo oye, todo lo ve,
conoce el pasado y el futuro, y ante Dios regresan todos los asuntos.
¡Oh, creyentes! Inclinaos y prostraos [durante la oración], adorad a vuestro Señor y haced el bien, que así alcanzaréis el triunfo.
Esforzaos por la causa de Dios como es debido. Él os eligió [para que sigáis Su religión] y no os prescribió nada que no podáis cumplir. Ésta es la religión monoteísta de vuestro padre Abraham. Dios os llamó “musulmanes” en las revelaciones anteriores y también habéis sido llamados así en esta revelación, para que el Mensajero fuera testigo [de vuestras obras] y vosotros seáis testigos ante la humanidad [de la llegada de los Profetas anteriores]. Cumplid con la oración, pagad el zakat y aferraos a Dios, pues Él es vuestro Protector. ¡Qué excelente Protector, y qué excelente Defensor!
Fin de la sura
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