Viendo juz 21
Viendo juz 21
Al-'Ankabut
.29
The Spider
Debatid1 con la Gente del Libro con buenas maneras, excepto con aquellos que cometen injusticias2. Decid: “Creemos en lo que nos ha sido revelado a nosotros, así como en lo que os fue revelado3 a vosotros. Vuestro Dios y el nuestro Dios es uno, y a Él entregamos nuestra voluntad [como musulmanes]”.
Te he revelado el Libro [¡Oh, Muhámmad!], y entre los que recibieron Mi revelación en el pasado1 hay quienes creen en él [el Corán], al igual que algunos de los habitantes de La Meca. Pero solo los que se niegan a creer pueden negar Mis signos.
Tú no sabías leer ningún tipo de escritura cuando te fue revelado [el Corán], ni tampoco escribir con tu diestra, porque de haber sido así hubieran podido sembrar dudas los que inventan mentiras1.
[El Corán] Es un conjunto de mensajes claros [grabados] en los corazones de quienes han sido agraciados con el conocimiento, y solo los injustos pueden negar Mis signos.
Dijeron [los que se niegan a creer]: “¿Por qué no le han sido concedidos milagros de su Señor?” Diles [¡Oh, Muhámmad!]: “Dios es Quien dispone de los milagros, yo solo debo advertiros con claridad”.
¿Acaso no les es suficiente que te haya sido revelado el Libro que se les recita? En él hay misericordia y conciencia para la gente que cree.
Di: “Dios es suficiente testigo entre vosotros y yo. [Él] conoce cuanto hay en los cielos y en la Tierra. Quienes crean lo falso y rechacen a Dios serán los que pierdan”.
Te piden que apresures el castigo [con el que les adviertes]. Y de no haber sido porque está predestinado, ya los hubiera azotado. Este les llegará sorpresivamente sin que lo adviertan.
Te piden que apresures el castigo [con el que les adviertes]. Pero debes saber que el Infierno estará sin dudas cercando a los que se niegan a creer.
El día que el castigo les envuelva por arriba y debajo de sus pies, [Dios] les dirá: “Sufrid las consecuencias de vuestras propias obras”.
¡Oh, siervos Míos que habéis creído! Mi tierra es amplia, adoradme solo a Mí.
Toda alma probará el sabor de la muerte, y luego ante Mí habéis de comparecer.
A quienes hayan creído y hecho obras de bien les alojaré en mansiones del Paraíso, bajo las cuales corren ríos, y donde morarán por toda la eternidad. ¡Qué placentera será la recompensa de los que obran [el bien],
que tuvieron paciencia y se encomendaron a su Señor!
¡Cuántos animales existen que no almacenan sus provisiones! Pero Dios los sustenta, y asimismo a vosotros. Él todo lo oye, todo lo sabe.
Si les preguntas [a los idólatras] quién creó los cielos y la Tierra, y sujetó al Sol y a la Luna [a una órbita], responderán: “¡Dios!” ¿Cómo, entonces, es que se desvían [del monoteísmo]?
Dios concede Su sustento en abundancia a quien quiere de Sus siervos y se lo restringe [a quien Él quiere]. Dios conoce todas las cosas.
Si les preguntas [a los idólatras] quién hace descender agua del cielo con la que da vida a la tierra muerta [por la sequía], responderán: “¡Dios!” Di: “¡Todas las alabanzas pertenecen a Dios!” Pero la mayoría [de la gente] no razona1.
La vida en este mundo no es más que distracción y diversión, la vida del más allá es la vida verdadera. ¡Si supieran!
Cuando suben a un barco [y son azotados por una tempestad] invocan solo a Dios con sinceridad1, pero cuando los pongo a salvo llevándolos a la costa, vuelven a dedicar actos de adoración a sus ídolos.
¡Que no agradezcan por cuanto les he concedido y que solo disfruten! ¡Ya verán [la consecuencia de su decisión]!
¿Acaso no veis que he dispuesto [para ellos] un territorio sagrado y seguro1, mientras que a su alrededor se cometen todo tipo de injusticias?
¿Quién puede ser más injusto que aquel que inventa mentiras acerca de Dios o desmiente la Verdad cuando le llega? ¿Acaso no es el Infierno el destino de los que se niegan a creer [cuando la verdad se les hace evidente]?
A quienes se esfuercen por Mi causa los guiaré por Mis caminos. Dios está con los que hacen el bien.
Álif. Lam. Mim.
Los bizantinos fueron derrotados1
en el territorio [árabe] más bajo1, pero después de esta derrota, ellos [los bizantinos] vencerán
dentro de tres a nueve años1. Todo ocurre por voluntad de Dios, tanto la anterior derrota [de los bizantinos] como su victoria futura. Ese día los creyentes se alegrarán
por la victoria de Dios1. Él concede la victoria a quien quiere, Él es el Poderoso, el Misericordioso.
Esta es la promesa de Dios, y Dios no falta a Su promesa, pero la mayoría de la gente no lo sabe.
Conocen solo lo superficial de la vida mundanal, y viven despreocupados por la otra vida.
¿Acaso no reflexionan sobre sí mismos1? Dios ha creado los cielos, la Tierra y lo que hay en ellos con un fin justo y verdadero, y con un plazo determinado. Pero mucha gente no cree que habrá de comparecer ante su Señor.
¿Acaso no han viajado por el mundo y visto cómo fue el final de los pueblos antiguos? Eran [imperios] más poderosos, cultivaron la tierra [en forma asombrosa] y tenían construcciones más avanzadas que las vuestras. Sin embargo, cuando se les presentaron los Mensajeros con las evidencias, los desmintieron1. Dios no fue injusto con ellos, sino que ellos lo fueron consigo mismos.
Finalmente, el destino de quienes habían cometido maldades fue el peor, porque desmintieron los signos de Dios y se burlaron de ellos.
Dios origina la creación y luego la reproduce, y ante Él regresarán.
El día que llegue la Hora1 los pecadores serán presa de la desesperación.
Pero sus ídolos no intercederán por ellos, [y, por el contrario, los ídolos] se desentenderán de quienes los adoraban.
El día que llegue la Hora, ese día se dividirán [en dos grupos]:
Quienes hayan creído y obrado rectamente morarán en los jardines del deleite.
Pero quienes no hayan creído y hayan desmentido Mis signos y la existencia de la otra vida, sufrirán eternamente un tormento.
Así que glorificad a Dios al anochecer y al amanecer.
Él merece ser alabado en los cielos y en la Tierra, [alabadlo] por la tarde y al mediodía.
[Dios] hace surgir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo, y da vida a la tierra árida. De la misma manera seréis resucitados.
Entre Sus signos está haberos creado de polvo. Luego os convertís en seres humanos que se multiplican [poblando la Tierra].
Entre Sus signos está haber creado cónyuges de entre vosotros para que encontréis sosiego, y dispuso entre vosotros amor y misericordia. En ello hay signos para quienes reflexionan.
Entre Sus signos está la creación de los cielos y de la Tierra, la diversidad de vuestras lenguas y colores1. En esto hay signos para todos los seres.
Entre Sus signos está [haber creado] la noche para que descanséis y el día para que procuréis Su favor1. En esto hay signos para un pueblo que escucha.
Entre Sus signos está hacer que el relámpago sea motivo de temor1 y anhelo2, y el agua que hace descender del cielo para dar vida a la tierra árida. En eso hay signos para un pueblo que razona.
Entre sus Signos está que el cielo y la Tierra se sostengan por Su voluntad. Luego, cuando Él os convoque [el Día de la Resurrección] saldréis de la tierra.
A Él pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra, todo Le obedece.
Él es Quien origina la creación y luego la reproduce, y ello Le es aún más fácil [que crear por primera vez]. Suya es la descripción más sublime en los cielos y en la Tierra. Él es el Poderoso, el Sabio.
[Dios] os propone un ejemplo tomado de su propia vivencia: “¿Aceptaríais acaso que algunos de entre la servidumbre compartieran con vosotros los bienes que les he concedido, que [repentinamente] tuvieran partes iguales, o que tuvierais vosotros que temerles como teméis a vuestros adversarios?” Así es como aclaro los signos para quienes razonan.
Sin embargo, los injustos siguen sus pasiones ciegamente sin basarse en conocimiento alguno. ¿Quién podría guiar a quien Dios ha extraviado? No habrá quién le pueda socorrer.
Conságrate al monoteísmo, que es la inclinación natural con la que Dios creó a la gente. La religión de Dios es inalterable y esta es la forma de adoración verdadera, pero la mayoría de la gente lo ignora.
Arrepentíos ante Dios, tened temor [de Dios], cumplid con la oración y no seáis de los que Le atribuyen divinidades [a Dios en la adoración],
no seáis de esos que dividieron su religión y formaron sectas, cada facción se contenta con lo que sigue.
Cuando una desgracia azota a la gente, invocan a su Señor arrepentidos. Pero cuando los agracia con Su misericordia, un grupo de ellos atribuye divinidades a su Señor [en la adoración]
y niegan cuanto les he concedido. ¡Disfrutad temporalmente, que ya veréis!
¿Acaso les he hecho descender algún conocimiento que justifique lo que ellos Me asocian?
Cuando agracio a la gente con una misericordia se alegran, pero cuando los alcanza una desgracia a causa de lo que cometieron con sus propias manos, se desesperan.
¿Acaso no ven que Dios concede abundante sustento a quien quiere y lo restringe [a quien quiere]? En eso hay signos para quienes creen.
Da a los parientes, al pobre y al viajero insolvente, lo que es su derecho. Eso es lo mejor para quienes anhelan [contemplar] el Rostro de Dios. Esos serán quienes tengan éxito.
Todo lo que prestéis con algún interés1, esperando beneficiaros de los bienes ajenos, no tendrá recompensa de Dios. En cambio, aquellos que deis en caridad anhelando el rostro de Dios, seréis quienes tengáis multiplicada la recompensa.
Dios es Quien os crea, os sustenta, os hace morir y luego os resucita. ¿Acaso hay alguno de los ídolos que asociáis [a Dios] que pueda hacer algo de eso? ¡Glorificado sea Dios! Dios está por encima de lo que Le asocian.
Se puede ver la devastación en la tierra y en el mar como consecuencia de las acciones del ser humano. Han de padecer [el resultado de] lo que cometieron, quizás así recapaciten1.
Diles: “Viajad por el mundo y observad cuál fue el final de los pueblos antiguos. La mayoría Le asociaban ídolos a Dios [en la adoración]”.
Conságrate al monoteísmo auténtico, antes de que llegue el día ineludible1 que Dios determinó. Ese día seréis divididos2.
Quienes se hayan negado a creer sufrirán las consecuencias de su incredulidad, mientras que quienes hayan obrado rectamente habrán preparado su propio terreno [en el Paraíso].
Dios recompensará con Su gracia a quienes hayan creído y obrado rectamente. Él no ama a los que se niegan a creer [cuando les llega el Mensaje].
Entre Sus signos están los vientos que Él envía para traeros lluvias y agraciaros con Su misericordia, y para que naveguéis los barcos con Su voluntad y podáis procuraros el sustento; deberíais agradecerle.
Antes de ti envié Mensajeros a los pueblos, que se presentaron ante ellos con las evidencias [pero los desmintieron]. Retribuí a los pecadores con lo que merecían. Es un deber para Mí auxiliar a los creyentes.
Dios es Quien envía los vientos para que estos reúnan las nubes, extendiéndolas y fragmentándolas por el cielo como Él quiere. Luego ves que la lluvia cae de entre ellas. Cuando los siervos [azotados por la sequía] reciben la lluvia, se alegran.
A pesar de que antes de que descendiera [la lluvia] estaban abatidos, sin esperanzas.
Observa las huellas de la misericordia de Dios, cómo da vida a la tierra después de haber estado muerta por la sequía. Él es Quien resucitará a los muertos, porque es sobre toda cosa Poderoso.
Pero si [en su lugar] les hubiera enviado un viento que secara sus sembrados, se volverían ingratos como incrédulos.
Tú no puedes hacer que los muertos oigan ni que los sordos [los que no quieren oír] escuchen la prédica si la rechazan dándote la espalda.
Tampoco puedes guiar a los ciegos [de corazón] que están extraviados. Tú solo puedes hacer que escuchen quienes creen en Mis signos y se someten a Dios [siendo musulmanes].
Dios es Quien os crea débiles [en la infancia], luego os fortalece [en la juventud], y finalmente os debilita nuevamente con la vejez. Él crea lo que quiere porque es el Sabio, el Poderoso.
El día que llegue la Hora [del Día del Juicio], los pecadores jurarán haber permanecido en la vida mundanal tan solo una hora. Así solían engañarse.
Pero aquellos a los que se les concedió el conocimiento y la fe les dirán: “En realidad han permanecido el tiempo que Dios decretó hasta el Día de la Resurrección. Sabed que este es el Día de la Resurrección, que ignoraban”.
Ese día, ninguna excusa servirá a los injustos y no se les dará ninguna posibilidad [de volver a la vida mundanal].
He citado en este Corán todo tipo de ejemplos. Pero aún si te hubieras presentado ante ellos con un milagro, habrían dicho: “Solo son unos farsantes”.
Así es como Dios sella los corazones de los que no quieren conocer [la verdad].
Ten paciencia, que lo que Dios promete se cumple, y no permitas que te alteren los que no tienen certeza [en la Resurrección].
Álif. Lam. Mim.
Estos son los versículos de un Libro sabio,
que es guía y misericordia para quienes hacen el bien.
[Los que hacen el bien son aquellos que] hacen la oración, pagan el zakat y tienen certeza de la existencia de la otra vida.
Esos son quienes siguen la guía de su Señor y serán los bienaventurados.
Entre la gente hay quienes se dedican, sin conocimiento [ni argumentos] a promover palabras vanas con el propósito de desviar a los demás del sendero de Dios, y se burlan [de la palabra de Dios]. Ellos tendrán un castigo humillante.
Cuando se les recitan Mis versículos les dan la espalda con soberbia, como si fueran sordos y no los hubieran oído. Anúnciales [¡Oh, Muhámmad!] un castigo doloroso.
En cambio, quienes crean y hagan obras de bien serán recompensados con los Jardines de las Delicias.
Morarán en ellos por toda la eternidad. La promesa de Dios siempre se cumple. Él es el Poderoso, el Sabio.
[Dios] creó los cielos sin columnas visibles, afirmó la Tierra con montañas para proporcionaros un lugar estable que no se sacuda [con temblores], diseminó en ella toda clase de animales, e hizo descender del cielo la lluvia para que brote generosamente toda clase de vegetación.
Esa es la creación de Dios, mostradme qué han creado vuestros dioses. Los injustos [que adoran a otros en lugar de Dios] están en un claro extravío.
Agracié a Luqmán1 con la sabiduría [y le dije]: “Sé agradecido con Dios, pues quien agradece lo hace en beneficio propio, mientras que el ingrato debe saber que Dios no precisa del agradecimiento [de las personas] y es digno de toda alabanza”.
[Recuerda] cuando Luqmán exhortó a su hijo diciéndole: “¡Oh, hijito! No dediques actos de adoración a otro que Dios, pues la idolatría es una gran injusticia”1.
Le he ordenado al ser humano hacer el bien a sus padres. Su madre lo lleva [en el vientre] soportando molestia tras molestia, y su destete es a los dos años1. Sed agradecidos conmigo y con vuestros padres, pero sabed que ante Mí compareceréis al final.
Si tus padres se esfuerzan por hacer que caigas en la idolatría de dedicar actos de adoración a otro que Dios, lo cual es algo que no te he enseñado, no los obedezcáis1 pero tratadlos con amor y respeto. Sigue el camino de los piadosos, pues ante Mí compareceréis y os informaré de lo que hacíais.
“¡Oh, hijito! Sabe que, aunque una mala acción fuera del peso de un grano de mostaza, y estuviera escondida bajo una roca o en [algún otro lugar de] los cielos o de la Tierra, Dios la sacará a la luz [y os preguntará por ella]. Dios es Sutil, y está bien informado de lo que hacéis.
¡Oh, hijito! Haz la oración, ordena el bien y condena el mal, y sé paciente ante la adversidad, porque esas son cualidades de la entereza.
No rechaces a la gente y no andes por la Tierra como un arrogante. Dios no ama a los presumidos ni a los engreídos.
Sé modesto en tu andar y habla sereno, que el ruido más desagradable es el rebuzno del asno”.
¿Acaso no veis que Dios puso a vuestro servicio cuanto hay en los cielos y en la Tierra, y os colmó de Sus bendiciones, algunas de las cuales veis y otras no? A pesar de esto, entre la gente hay quienes discuten acerca de Dios sin conocimiento, guía ni libro revelado.
[A estos] cuando se les dice: “Seguid lo que Dios ha revelado”, responden: “Nosotros seguimos la tradición de nuestros padres”. ¿[La seguirían] Incluso si el demonio les arrastrara al castigo del Infierno?
Quien entregue su voluntad a Dios y haga obras de bien, se habrá aferrado al asidero más firme. Todo vuelve a Dios para ser juzgado.
No sientas pena por la incredulidad de los que se niegan a creer, ellos comparecerán ante Mí y les informaré lo que cometieron. Dios conoce lo que esconden los corazones.
Les dejaré que gocen un tiempo breve1 y luego les llevaré a un castigo riguroso.
Si les preguntas [a los idólatras]: “¿Quién creó los cielos y la Tierra?” Responderán: “¡Dios!” Diles: “¡Alabado sea Dios!” Pero la mayoría de la gente lo ignora1.
A Dios pertenece cuanto existe en los cielos y en la Tierra, y Él es el Opulento, el digno de alabanza.
Si todos los árboles que hay sobre la Tierra se convirtieran en plumas [para escribir] y el mar junto a otros siete mares se convirtiera en tinta, no bastaría para escribir las Palabras de Dios. Dios es Poderoso, Sabio.
La creación de todos vosotros y vuestra resurrección es [tan fácil para Dios] como si fuera la de un solo ser. Dios todo lo oye, todo lo ve.
¿Acaso no veis que Dios inserta la noche en el día y el día en la noche, y ha sometido al Sol y a la Luna haciendo que cada uno recorra [su órbita] hasta un plazo prefijado? Dios está bien informado de lo que hacéis.
Dios es la Verdad, y todo lo que invocáis fuera de Él es falso. Dios es el Sublime, el Supremo.
¿Acaso no veis que los barcos navegan en el mar por la gracia de Dios? Es una muestra de Sus signos. En ello hay señales para quien es perseverante y agradecido.
[Sucede que] cuando olas como montañas os envuelven [durante una tormenta en el mar], invocáis a Dios y prometéis adorarlo solo a Él; pero cuando [Dios] os pone a salvo llevándoos a tierra firme, algunos de ellos solo cumplen parte de su promesa. Sabed que solo niegan Mis signos los pérfidos y los ingratos.
¡Oh, gente! Temed a vuestro Señor y [temed] el día en el que ningún padre podrá cargar las faltas de su hijo y ningún hijo podrá cargar las faltas de su padre1. Lo que Dios promete se cumple. Que no os seduzcan los placeres de la vida mundanal ni os engañe el Seductor [el demonio], alejándoos de Dios.
Solo Dios sabe cuándo llegará la hora [el Día del Juicio], cuándo hará descender lluvia y qué encierra el útero1; nadie sabe qué le deparará el día siguiente ni en qué tierra ha de morir. Dios lo sabe todo y está bien informado de lo que vosotros hacéis.
Álif. Lam. Mim
Este libro1 sin duda es una revelación del Señor del Universo.
Sin embargo, dicen [los que rechazan el Mensaje]: “Él1 lo ha inventado”. Pero el Corán es la verdad que procede de tu Señor, para que adviertas a un pueblo al que no se le ha presentado advertidor alguno antes de ti, y así se encaminen.
Dios es Quien creó los cielos, la tierra y todo lo que existe entre ambos en seis eras, luego se estableció sobre el Trono. No tenéis fuera de Él protector ni intercesor alguno. ¿Acaso no vais a recapacitar?
[Dios] decreta todos los asuntos desde el cielo a la Tierra, que luego ascienden a Él en un día que equivale a mil años de los que vosotros contáis.
Él es Quien conoce lo oculto y lo manifiesto. Él es el Poderoso, el Misericordioso,
quien perfeccionó todo lo que ha creado, y comenzó la creación del ser humano del barro.
Luego hizo que su descendencia surgiera de una gota de esperma insignificante.
Luego lo forma y le insufla el espíritu. Él os ha dotado de oído, vista e intelecto, pero poco es lo que Le agradecéis.
Dicen [quienes niegan la Resurrección]: “¿Acaso después que nos hayamos convertido en polvo, podremos ser creados nuevamente?” Ellos no creen que vayan a comparecer ante su Señor.
Diles: “Tomará vuestras almas el ángel de la muerte, que fue encargado para ello, y luego compareceréis ante vuestro Señor”.
Y verás [¡Oh, Muhámmad!] cuando los pecadores inclinen sus cabezas ante su Señor y digan: “¡Señor nuestro! Ahora hemos oído y visto [cuál es la verdad]. Permítenos retornar a la vida mundanal para que obremos rectamente; ahora estamos convencidos”.
Si hubiera querido habría impuesto a todas las personas la guía. Pero se ha de cumplir Mi designio1: “He de llenar el Infierno de yinn y de seres humanos [que rechazaron el Mensaje].
Sufrid [el castigo] por haber relegado vuestro encuentro de este día, Yo también os relegaré. Sufrid el castigo eterno por lo que habéis cometido”.
Solo creen en Mis signos quienes se prosternan cuando se les recitan [mis versículos], glorifican a su Señor y no se comportan con soberbia,
se levantan de sus lechos para invocar a su Señor con temor y anhelo [de Su respuesta], y dan en caridad parte de lo que les he provisto.
Nadie sabe la alegría que les espera [a los creyentes] como recompensa por sus obras1.
¿Acaso el creyente y el pecador son iguales? No lo son.
Quienes crean y obren rectamente obtendrán los jardines del Paraíso como morada en recompensa por sus obras.
Pero quienes desobedezcan [a Dios] tendrán como morada el Fuego. Cada vez que quieran escapar de él, serán devueltos al castigo y se les dirá: “Sufrid el tormento del Fuego por haber desmentido [a los Profetas y su Mensaje]”.
Pero les haré probar un castigo inmediato en esta vida antes de que los azote el castigo mayor [del Infierno], quizás así recapaciten.
¿Acaso hay alguien más injusto que aquel que después de que se le recitan los versículos de Dios se aparta de ellos? He de retribuir a los pecadores con lo que merecen.
Le di a Moisés el Libro1 e hice de él guía para los Hijos de Israel; y no dudes [¡Oh, Muhámmad!] de que te encontrarás con él2.
Hice de algunos de ellos líderes ejemplares para guiar [a la gente] por Mi voluntad, siempre que sean pacientes y tengan certeza de Mis signos.
Tu Señor juzgará entre ellos el Día de la Resurrección acerca de lo que discrepaban.
¿Acaso no se les ha evidenciado [a quienes no creen en este Mensaje] cuántas civilizaciones he destruido, siendo que ellos ahora pueden observar sus ruinas? En eso hay signos para que reflexionen.
¿Acaso no ven cómo envío la lluvia a la tierra árida, y con ella hago brotar los sembrados de los que comen ellos mismos y también sus rebaños? ¿Acaso no recapacitan?
Y preguntan [a los creyentes]: “¿Cuándo llegará el Día del Juicio, si es que decís la verdad?”
Diles: “Cuando llegue el Día del Juicio ya no os servirá creer a los que rechazaron el Mensaje, ni tendréis otra oportunidad”.
Apártate de ellos y aguarda [pacientemente el designio de Dios], y sabe que ellos seguirán acechándote.
¡Oh, Profeta! Teme a Dios y no obedezcas a los que niegan la verdad y a los hipócritas. Dios lo sabe todo, es Sabio.
Sigue lo que te ha sido revelado por tu Señor. Dios está bien informado de lo que hacéis.
Encomiéndate a Dios, porque Dios es suficiente como protector.
Dios no puso dos corazones en el interior del hombre1. Dios no ha hecho que aquellas esposas que hayan repudiado diciendo “eres tan ilícita para mí como el cuerpo de mi madre” sean [realmente] vuestras madres, como tampoco ha hecho que vuestros hijos adoptivos sean [realmente] hijos suyos: estas son solo expresiones [equivocadas que salen] de vuestras bocas, Dios es quien expresa la verdad [absoluta] y guía al sendero [recto].
Llamad [a vuestros hijos adoptivos] por el apellido de sus padres [biológicos], porque eso es lo más justo ante Dios; pero si no conocéis a sus padres, mejor decid que ellos son vuestros hermanos en la religión y vuestros protegidos. No será considerado un pecado si lo hubierais hecho por error1, pero sí será un pecado en caso de que lo hicierais intencionadamente. Dios es Perdonador, Misericordioso.
El Profeta es más amado para los creyentes que ellos mismos1; las esposas del Profeta [deben ser respetadas como si fueran] vuestras madres; y según el Libro de Dios [el Corán], los parientes son quienes tienen derecho a la herencia2, algunos en mayor proporción que otros, y no los creyentes y los emigrados, pero aun así podéis testar a favor de ellos3. Esto ha sido decretado y registrado en el Libro4.
Celebré una alianza con todos los Profetas, la misma que celebro contigo [¡Oh, Muhámmad!], con Noé, Abraham, Moisés y Jesús, hijo de María. Tomé de ellos un compromiso firme,
para preguntarles [el Día del Juicio] a los veraces1 acerca de su veracidad [si cumplieron con ese compromiso]. Dios tiene preparado para los que negaron la verdad un castigo doloroso.
¡Oh, creyentes! Recordad las mercedes con las que Dios os agració, cuando [en la batalla de Al-Jandaq] os cercó un ejército, y envié contra ellos una tempestad y un ejército [de ángeles] que no podíais ver. Dios ve todo cuanto hacéis.
[Recordad] cuando os atacaron por la parte alta y por la parte baja [del valle], el terror desencajó vuestras miradas, se subieron vuestros corazones hasta la garganta, y tuvisteis malos pensamientos sobre Dios [pensando que no socorrería a los creyentes].
Allí fueron probados los creyentes, y fueron sacudidos por una fuerte conmoción.
Dijeron los hipócritas y los que tenían su corazón enfermo de dudas: “Dios y Su Mensajero solo nos han hecho promesas falsas”.
Cuando un grupo de ellos [de los hipócritas] dijo: “¡Oh, gente de Yazrib1! Esto es perjudicial para vosotros. ¡Mejor regresad [y no combatáis]! Y un grupo de ellos pidió autorización al Profeta diciendo: “Nuestras casas quedaron desprotegidas”, pero no estaban desprotegidas, sino que solo querían huir.
Si [los incrédulos] hubieran entrado [a Medina] por sus flancos y les hubieran pedido colaboración [contra los creyentes], lo habrían aceptado fácilmente.
Se habían comprometido ante Dios a que no abandonarían el campo de batalla; serán preguntados por el pacto que tomaron con Dios.
Diles [¡Oh, Muhámmad!]: “De nada les servirá huir, si es que pretenden huir de la muerte o de que se les mate. Aunque pudieran [escapar en esta oportunidad] no disfrutarán de la vida mundanal sino poco tiempo”.
Diles: “¿Quién os protegerá de Dios, si Él quisiera un mal para vosotros, o [quién puede impedir] que los colme con Su misericordia si así Lo desea? No encontraréis, fuera de Dios, quién os ayude ni quién os pueda defender”.
Dios conoce a quienes pretenden desanimar [a los creyentes] de entre vosotros, y a quienes dicen a sus hermanos [que salieron a combatir]: “Volved con nosotros”, [estos hipócritas] no quieren participar en el enfrentamiento.
Se niegan a prestar todo tipo de ayuda, y cuando se apodera de ellos el temor [por cobardía] les ves que te observan con los ojos desorbitados, como aquel que está en la agonía de la muerte. Pero cuando el temor cesa, se dirigen a vosotros con lenguas afiladas, ávidos por obtener parte del botín. Estos no son creyentes, y Dios hará vanas sus obras [por su falta de fe] pues esto es algo fácil para Él.
Ellos pensaban que los aliados no se habían marchado, y si estos aliados hubieran regresado [otra vez para combatirlos], habrían deseado estar en el desierto con los beduinos y preguntar de lejos acerca de la suerte de los musulmanes; y aunque hubieran estado con vosotros, poco es lo que habrían participado en la batalla [por indiferencia].
En el Mensajero de Dios hay un bello ejemplo para quienes tienen esperanza en Dios, [anhelan ser recompensados] en el Día del Juicio y recuerdan frecuentemente a Dios.
Cuando los creyentes vieron a los aliados dijeron: “Esto es lo que nos prometieron Dios y Su Mensajero1, y la promesa de Dios y Su Mensajero es verdadera”. Eso no hizo sino acrecentarles la fe y la aceptación [de las órdenes de Dios].
Entre los creyentes hay hombres que cumplieron el compromiso que tomaron con Dios. Algunos ya han fallecido, otros esperan que les llegue su hora y no han cambiado de compromiso.
Dios [decidió probarlos en la fe] para recompensar a los sinceros por su sinceridad y castigar a los hipócritas, si Él quiere, o perdonarlos1. Dios es Perdonador, Misericordioso.
Dios frustró a los incrédulos que, llenos de ira, no alcanzaron lo que se proponían, e hizo que los creyentes no entraran en combate1. Dios es Fuerte, Poderoso.
Luego hizo salir de sus fortalezas a la gente del Libro1 que había ayudado [a los idólatras], e infundió el terror en sus corazones. Por Su orden unos fueron ejecutados y otros hechos prisioneros2.
[Dios] los hizo heredar sus tierras, sus hogares y sus bienes, y [los hará heredar] otras tierras que todavía ni siquiera han pisado1. Dios es sobre toda cosa Poderoso.
¡Oh, Profeta!, dile a tus esposas1: “Si preferís la vida mundanal y sus placeres transitorios, venid que os daré la parte de los bienes materiales que os corresponden y acordaremos un divorcio decoroso2.
Pero si preferís a Dios y a Su Mensajero y la morada que os aguarda en la otra vida, Dios tiene una magnífica recompensa para quienes de vosotras hagan el bien”.
¡Oh, mujeres del Profeta! Quienes de vosotras cometan una deshonestidad evidente, sabed que les será duplicado el castigo. Eso es fácil para Dios.
Fin de la sura
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