Viendo juz 22
Viendo juz 22
Al-Ahzab
.33
The Combined Forces
Pero a quienes de vosotras obedezcan a Dios y a su Mensajero, y obren rectamente, les duplicaré la recompensa y les otorgaré un sustento generoso.
¡Oh, mujeres del Profeta! Vosotras no sois como las demás mujeres, si tenéis temor de Dios, no habléis con voz dulce, de modo que quien tenga su corazón enfermo sienta alguna atracción; hablad recatadamente.
[Preferiblemente] permaneced en vuestras casas, [pero cuando salgáis] no os exhibáis provocativamente como lo hacían [las mujeres] en tiempos del paganismo preislámico, y haced la oración, pagad el zakat y obedeced a Dios y a Su Mensajero. Dios quiere apartar de vosotras todo pecado, ¡oh, familia del Profeta!, y purificaros1.
[Oh, esposas del Profeta] transmitid los versículos de Dios y la sabiduría1 que se mencionan en vuestras casas. Dios es Sutil, está informado de todas las cosas.
Dios les tiene reservado Su perdón y una gran recompensa a los musulmanes y las musulmanas, a los creyentes y las creyentes, a los piadosos y las piadosas, a los justos y las justas, a los pacientes y las pacientes, a los humildes y las humildes, a los que hacen caridades y a las que hacen caridades, a los que ayunan y las que ayunan, a los pudorosos y las pudorosas, a los que recuerdan frecuentemente a Dios y a las que recuerdan frecuentemente a Dios.
Un verdadero creyente o a una verdadera creyente no deben, cuando Dios y Su Mensajero hayan dictaminado un asunto, actuar de forma contraria. Quien desobedezca a Dios y a Su Mensajero se habrá desviado claramente.
Recuerda [¡Oh, Muhámmad!] cuando dijiste [a Zaid Ibn Háriza] a quien Dios había agraciado [con el Islam] y tú habías favorecido [liberándolo de la esclavitud]: “Conserva a tu esposa y teme a Dios”; intentaste ocultar lo que Dios haría manifiesto porque temiste lo que diría la gente, pero Dios es más digno de ser temido. Cuando Zaid termine con el vínculo conyugal1, te la concederé en matrimonio2 para que los creyentes [sepan que] no hay ningún impedimento en casarse con las ex esposas de sus hijos adoptivos3, si es que estos deciden divorciarse de ellas. Era un asunto decidido.
No hay falta alguna del Profeta por lo que Dios le haya prescrito [y permitido contraer en matrimonio]; ese es el designio de Dios tal como lo fue para [los Profetas] que lo precedieron, y el designio de Dios ha de cumplirse.
Quienes transmiten el Mensaje de Dios y tienen temor de Él, sin temer a nadie salvo a Él, sabed que Dios computa todas las obras.
Muhámmad no es el padre de ninguno de vuestros hombres, sino que es el Mensajero de Dios y el sello de los Profetas1. Dios lo sabe todo.
¡Oh, creyentes! Tened presente a Dios en todo momento,
y glorificadlo por la mañana y por la tarde.
Él es Quien os bendice, y Sus ángeles ruegan [el perdón] por vosotros para [que sigáis la guía y] sacaros de las tinieblas [de la idolatría y el pecado] hacia la luz [del monoteísmo y la obediencia]. Él es compasivo con los creyentes.
Su saludo el día que se encuentren con Él [en el Paraíso] será: “¡Que la paz sea contigo!” Dios les tiene reservada una recompensa generosa.
¡Oh, Profeta! Te he enviado como testigo1, albriciador, amonestador, 46. para que invites [a creer en] Dios con Su anuencia; eres una antorcha luminosa.
para que invites [a creer en] Dios con Su anuencia; eres una antorcha luminosa.
Dales a los creyentes la albricia de que recibirán un inmenso favor de Dios.
No obedezcas a los que niegan la verdad ni a los hipócritas, no hagas caso a sus provocaciones, y encomiéndate a Dios, pues Dios es suficiente como Protector.
¡Oh, creyentes! Si os casáis con las creyentes y luego os divorciáis antes de haberlas tocado, no deberán ellas esperar ningún plazo para volver a casarse, pero deben darles a ellas una compensación y completar un divorcio decoroso.
¡Oh, Profeta! Te son lícitas las mujeres a las cuales diste la dote, y lo que posee tu diestra que te ha concedido Dios, y tus primas paternas y maternas que emigraron contigo, y la mujer creyente que se ofrece al Profeta [en matrimonio], si es que el Profeta quiere tomarla por esposa; es un permiso exclusivo para ti, no para los demás. Sé bien lo que les prescribí respecto a las esposas y lo que posee su diestra, para que no tengas reparo1. Dios es Perdonador, Misericordioso.
[¡Oh, Muhámmad!] Puedes relegar a quien quieras [de tus esposas y no pasar la noche con la que le corresponde] y estar con la que quieras, o si lo deseas volver con alguna de las que hubieras relegado, no cometes pecado al hacerlo. Esto es más conveniente para que estén alegres, no se entristezcan y se sientan complacidas. Dios bien sabe lo que hay en vuestros corazones. Dios todo lo sabe, es Tolerante.
No te será lícito que vuelvas a casarte después de esta revelación, ni sustituir a una por otra, aunque fueran muy hermosas, excepto lo que posea tu diestra. Dios todo lo observa.
¡Oh, creyentes! No entréis en la casa del Profeta a menos que os invite a comer, y no estéis procurando la ocasión [de que los invite]. Si fuerais invitados, entrad, y cuando hayáis terminado de comer, retiraos y no os demoréis hablando, porque eso incomoda al Profeta y se avergüenza [de pediros que os retiréis]; pero Dios no se avergüenza de [decir] la verdad. Cuando les pidáis algo [a las esposas del Profeta], hacedlo detrás de una cortina. Esto es más puro para vuestros corazones y los de ellas. No debéis molestar al Mensajero de Dios ni debéis casaros nunca con quienes fueron sus esposas, porque eso es grave ante Dios.
Si manifestáis algo o lo ocultáis, sabed que Dios está enterado de todas las cosas.
No es un pecado [para las creyentes si se quitan el velo] ante sus padres, sus hijos, sus hermanos, los sobrinos de parte de su hermano o de su hermana, las demás mujeres y ante los esclavos. Tened temor de Dios, porque Dios es testigo de todo.
Dios y Sus ángeles colman de amor al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pedid amor y protección por él.
A quienes intenten perjudicar a Dios1 y a Su Mensajero, Dios los maldecirá en este mundo y en el otro, donde les tiene preparado un castigo humillante.
Quienes causen daño a los creyentes y a las creyentes sin tener motivo alguno, cometen un pecado evidente.
¡Oh, Profeta! Diles a tus mujeres, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes, que se cubran con sus mantos1; es mejor para que se las reconozca2 y no sean molestadas. Dios es Perdonador, Misericordioso.
Si los hipócritas, aquellos que tienen sus corazones enfermos [de dudas] y los que siembran intrigas en Medina no se abstienen, te daré poder sobre ellos, y en consecuencia no permanecerán mucho como tus vecinos.
Porque serán maldecidos dondequiera que se encuentren, y deberán ser apresados y ajusticiados con firmeza1.
Tal ha sido el proceder de Dios con los que [pecaron de igual manera y] ya han desaparecido. ¡No hallarás cambio alguno en el proceder de Dios!
Te preguntan acerca de la Hora [del Juicio]. Diles: “Solo Dios tiene el conocimiento de cuándo será; no sé si la Hora esté cerca”.
Dios maldice a los que rechazan el Mensaje y les ha preparado el Infierno.
Estarán en él por toda la eternidad; no encontrarán quién les proteja ni les auxilie.
El día en que sus rostros se hundan en el fuego del Infierno, dirán: “¡Ojalá hubiéramos obedecido a Dios y al Mensajero!”
Y dirán: “¡Señor nuestro! Seguimos a nuestros líderes y poderosos; fueron ellos quienes nos desviaron del camino [recto].
¡Señor nuestro! Duplícales a ellos el castigo y maldíceles completamente”.
¡Oh, creyentes! No seáis como quienes calumniaron a Moisés. Dios lo declaró inocente de lo que le acusaban; él goza ante Dios de un rango elevado.
¡Oh, creyentes! Tened temor de Dios y hablad solo con la verdad.
[Si lo hacéis,] Él hará virtuosas vuestras obras y perdonará vuestros pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso.
Le propuse a los cielos, a la Tierra y a las montañas revelarles el Mensaje, pero se rehusaron a cargar con ello porque sintieron temor1. Pero el ser humano aceptó llevar la carga; el ser humano fue injusto [consigo mismo] e ignorante [de las consecuencias de asumir esa responsabilidad].
Dios castigará a los hipócritas y a las hipócritas, a los idólatras y a las idólatras; mientras que Dios perdonará a los creyentes y a las creyentes porque Él es Perdonador, Misericordioso.
¡Alabado sea Dios, a Quien pertenece cuanto hay en los cielos y la Tierra! Suyas serán las alabanzas en la otra vida. Él es el Sabio, el que está bien informado.
Sabe lo que ingresa en la tierra1 y lo que surge de ella. Lo que desciende del cielo y lo que sube hacia él2. Él es el Misericordioso, el Perdonador.
Dicen los que se negaron a creer: “No habrá Día del Juicio”. Diles [¡Oh, Muhámmad!]: “¡Sí!, habrá, os lo juro por mi Señor, Él es el Conocedor de lo oculto, no se Le escapa el conocimiento de la existencia de una pequeña partícula en los cielos o en la Tierra, ni existe nada menor ni mayor que no esté en un Libro evidente1.
[La Resurrección es] para recompensar a los creyentes que obraron correctamente; ellos obtendrán el perdón y un sustento generoso.
Pero quienes se esfuercen por hacer fracasar Mi Mensaje tendrán el castigo de un suplicio doloroso.
Quienes recibieron la sabiduría y el conocimiento saben que lo que tu Señor te reveló es la Verdad que guía al sendero del Poderoso, el Loable.
Dicen los que se negaron a creer [burlándose]: “¿Queréis que os mostremos un hombre [Muhámmad] que anuncia que después de haber sido desintegrados completamente [en las tumbas] seréis resucitados,
inventa mentiras y se las atribuye a Dios, o está loco?” Pero los que no creen en la otra vida sufrirán el castigo porque están sumidos en un extravío profundo.
¿Es que no observan los cielos y la tierra que les rodea? Si quisiera, haría que se los tragara la tierra, o haría que cayera sobre ellos un castigo del cielo. En eso hay un signo para todo siervo arrepentido.
Concedí a David Mi favor [cuando dije:] “¡Oh, montañas y pájaros! Glorificad con él [a Dios]”, y le facilité moldear el hierro.
[Dijo Dios:] “Haz cotas de malla cuyas argollas tengan una justa medida y obrad rectamente [tú y tus seguidores]; Yo observo lo que hacéis”.
Y a Salomón le sometí el viento para que recorriera la distancia que recorrería en un mes en las mañanas como en las tardes. E hice manar para él una fuente de cobre fundido. [También le sometí] los yinn que trabajaban para él por orden de su Señor. A quien de ellos se rebelara a Mi voluntad [y desobedeciera a Salomón], le hacía sufrir el castigo del Infierno.
Hacían para él todo lo que él deseara: templos elevados, estatuas, cántaros grandes como estanques y calderas enormes. [Les dije:] “Trabajad con agradecimiento [a Dios por los favores concedidos] ¡oh, familia de David!, pero sabed que pocos de Mis siervos son agradecidos”.
Cuando decreté para él que muriera1, no les advirtió de su muerte sino un insecto de la tierra2 que carcomió su bastón, y cuando [Salomón] se cayó, se hizo evidente [para la gente] que si los yinn hubieran tenido conocimiento de lo oculto3, no habrían permanecido en el castigo humillante [de seguir trabajando].
Las moradas de Saba eran un signo [de las gracias de Dios]: poseían dos huertos, uno [en un valle] a la izquierda y otro a la derecha. [Les dije:] “Alimentaos del sustento de vuestro Señor y agradecedle. Tenéis una buena tierra, y [si sois agradecidos, sabed que] vuestro Señor es Perdonador”.
Pero se apartaron, entonces envié sobre ellos la inundación [que produjo la ruptura] de las represas [que habían construido], y les cambié sus dos huertos por granjas con frutos amargos, tamariscos y algunos árboles de azufaifo.
Así los castigué por ser desagradecidos, y no castigo así sino al desagradecido.
Puse entre ellos y las ciudades que había bendecido otras aldeas, e hice que transitaran tranquilos por ellas. [Les dije:] “¡Viajad por ellas seguros de noche y de día!”
Dijeron [con arrogancia]: “¡Señor nuestro! Alarga nuestros viajes1”. Y se perjudicaron a sí mismos, e hice que se convirtieran en historia y los destruí por completo. Sin duda, en esto hay un signo para todo paciente [ante momentos difíciles] agradecido [de los favores de Dios].
Así confirmó Iblís su afirmación1: ya que todos lo siguieron excepto un grupo de creyentes.
[El demonio] no tenía poder sobre ellos, sino [que les susurró] para que se hiciera evidente quién creía en la otra vida y quién de ellos tenía dudas. Tu Señor está atento a todas las cosas.
Diles [¡Oh, Muhámmad! a los idólatras]: “Invocad a quienes queráis en lugar de Dios, pero sabed que los ídolos no pueden [beneficiar ni perjudicar] ni siquiera en el peso de una partícula, tanto en los cielos como en la Tierra, ni tienen participación alguna [en el poder divino], ni tampoco Él tiene ayudantes de entre ellos”.
No se aceptará ninguna intercesión y solo podrán hacerlo aquellos a quienes Él se lo permita, hasta que, cuando el terror se aleje de sus corazones [los ángeles] se preguntarán [unos a otros]: “¿Qué dijo vuestro Señor?” Responderán: “La Verdad. Él es el Sublime, el Grande”.
Pregúntales [¡Oh, Muhámmad! a los idólatras]: “¿Quién os sustenta de los cielos y la Tierra?” Diles: “¡Dios!” Uno de nosotros está en el sendero recto y el otro en el error evidente.
Diles: “Vosotros no seréis interrogados por nuestras faltas, ni nosotros seremos interrogados por las vuestras”.
Diles: “Nuestro Señor nos congregará [el Día del Juicio], luego juzgará entre nosotros con equidad; Él es el verdadero Juez, y Él todo lo sabe”.
Diles: “Mostradme los [ídolos] que asociáis con Él”. ¡No existen!, pues Él es Dios, el Poderoso, el Sabio.
No te envié [¡Oh, Muhámmad!] sino como anunciador de buenas nuevas y amonestador para todos los seres humanos. Pero la mayoría de la gente lo ignora.
Dicen [los que se negaron a creer]: “¿Cuándo se cumplirá esta amenaza, si dices la verdad?”
Diles: “Vosotros habéis sido emplazados para el Día [del Juicio], y no podréis adelantarlo ni retrasarlo siquiera un instante”.
Dicen los que se negaron a creer: “No creeremos en este Corán ni en los [Libros revelados] anteriores”. Pero si vieras [¡Oh, Muhámmad!] cuando estén los que cometieron injusticias frente a su Señor, increpándose unos a otros. Dirán los seguidores oprimidos a los [líderes] arrogantes: “Si no fuera por vosotros hubiéramos sido creyentes”.
Dirán los [líderes] arrogantes a quienes les siguieron: “¿Acaso nosotros os apartamos de la guía [por la fuerza], después que os llegó? Sois unos transgresores [que elegisteis libremente el descarrío]”.
Dirán quienes seguían a los soberbios líderes [en la incredulidad]: “No, fueron vuestras astucias, pues noche y día nos ordenaban que no creyéramos en Dios y que igualáramos a los ídolos con Dios [dedicándoles actos de adoración]”. Todos pretenderán esconder su arrepentimiento [por no haber creído en los Mensajeros] cuando vean el castigo [pero se evidenciará en sus rostros]; y pondremos argollas en los cuellos de los que se negaron a creer. ¿No serán acaso castigados por lo que cometieron?
No envié un [Profeta como] amonestador a ninguna ciudad sin que dijeran sus líderes y poderosos: “No creemos en tu Mensaje”.
Decían también: “Nosotros tenemos más bienes materiales e hijos que tú, y no seremos castigados”.
Diles: “Mi Señor sustenta generosamente a quien quiere y se lo restringe [a quien quiere], pero la mayoría de la gente lo ignora”.
Sabed que no son ni vuestros bienes materiales ni vuestros hijos los que os acercan a Mí, sino que quienes crean y obren rectamente recibirán una recompensa multiplicada por sus obras, y morarán seguros en habitaciones elevadas [del Paraíso].
En cambio, aquellos que se esfuercen por denigrar Mi Mensaje serán llevados al castigo.
Diles: “Mi Señor aumenta el sustento a quien Él quiere de Sus siervos y se lo restringe [a quien quiere], y todo lo que gasten en caridad, Él se los compensará. Él es el mejor de los sustentadores”.
El día en que congregue a todos [los seres humanos para juzgarlos], preguntará a los ángeles: “¿Estos [idólatras] eran los que os adoraban?”
Responderán [los ángeles]: “¡Alabado seas! Tú eres nuestro Protector, y nosotros no los indujimos a ello, pero [los idólatras en realidad] adoraban a los yinn, y la mayoría [de los seres humanos] creían en ellos.
Pero el Día del Juicio no podrán beneficiarse ni perjudicarse unos a otros, y diré a los que cometieron injusticias: “Sufrid el castigo del Fuego que negabais”.
Cuando se les recitan Mis versículos evidentes [a los idólatras], dicen: “Este [el profeta Muhámmad] no es sino un hombre que pretende apartaros de lo que vuestros padres adoraban”. Y dicen: “Este Corán no es más que una mentira inventada”. Y dijeron los que se negaron a creer cuando les llegó la verdad: “No es más que evidente hechicería”.
No les concedí [a los paganos de La Meca] libros en que se basaran [y fundamentaran su idolatría], ni les envié a ningún amonestador antes de ti.
Ya desmintieron sus antecesores a Mis Mensajeros, y estos incrédulos [deberían recapacitar, pues] no recibieron ni una décima parte de lo que les concedí a sus antecesores. ¡Qué terrible fue el castigo!
Diles [¡Oh, Muhámmad!]: “Os exhorto a que hagáis una cosa [para que se os evidencie la verdad]: Poneos ante Dios en grupo o individualmente, y reflexionad, pues vuestro compañero1 no es un loco, sino que es un amonestador que les advierte de un castigo severo”.
Diles: “No os he pedido remuneración alguna, mi recompensa ha de dármela Dios; Él es Testigo de todas las cosas”.
Diles: “Mi Señor rechaza lo falso con la verdad, Él conoce lo oculto”.
Diles: “Se ha presentado la verdad, y la falsedad no puede comenzar nada nuevo ni repetirlo1”.
Diles: “Si me desvío, será en perjuicio propio; pero si sigo la verdadera guía es por lo que mi Señor me reveló. Él todo lo oye y está cerca [de Sus siervos]”.
¡Si vieras [¡Oh, Muhámmad!] cuando [los incrédulos] se aterroricen [al ver el castigo que les aguarda] y no tengan forma de escapar! Serán tomados desde un lugar cercano [y arrojados al Fuego].
Dirán: “Ahora creemos en Dios”. ¿Pero cómo podrían adoptar la fe desde un lugar lejano1?
Antes ya habían sido incrédulos [en la vida mundanal] y refutaban lo oculto con falsedades desde una posición lejana [a la verdad].
Pero entre ellos y lo que desean1 se interpondrá una barrera, como ocurrió con los incrédulos que estuvieron antes de ellos, porque estaban indecisos [sobre el Mensaje].
¡Alabado sea Dios, el Originador de los cielos y de la Tierra! Dispuso que los ángeles fuesen Sus enviados [para transmitir el Mensaje a Sus Profetas], dotados de dos, tres o cuatro alas. [Dios] aumenta en la creación a quien quiere. Dios tiene poder sobre todas las cosas.
Nada ni nadie puede impedir que una misericordia de Dios alcance a la gente; pero si Él la retuviese, no hay nada ni nadie que pudiera hacer que les llegara. Él es el Poderoso, el Sabio.
¡Oh, gente! Recordad las bendiciones que Dios os ha concedido. ¿Acaso hay otro Creador además de Dios que os sustente de lo que hay en el cielo y en la Tierra? No hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Dios. ¿Por qué entonces os desviáis?
Si te desmienten [¡Oh, Muhámmad!], ya antes de ti otros Mensajeros fueron desmentidos. Todos los asuntos vuelven a Dios.
¡Oh, gente! La promesa de Dios es verdadera1. Que no los alucine la vida mundanal, y que el Seductor no os aparte de Dios.
El demonio es vuestro enemigo, tomadlo como un enemigo; él seduce a sus seguidores para que sean de los moradores del Infierno.
Los que rechazan el Mensaje recibirán un castigo severo, mientras que los creyentes que obren rectamente obtendrán el perdón y una gran recompensa.
¿Acaso a quien [el demonio] le hizo ver sus obras malas como buenas [es comparable a quien Dios ha guiado]? Dios decreta el desvío para quien Él quiere y guía a quien quiere. No te apenes [por la incredulidad de quienes te desmienten]. Dios sabe bien lo que hacen.
Dios es Quien envía los vientos que conducen las nubes, y con ellas riega un territorio muerto. [Dios] da vida a la tierra árida con las lluvias; de igual manera será la resurrección.
Quien desee el poder, debe saber que el poder absoluto pertenece solo a Dios. Hacia Él ascienden las buenas palabras y Él eleva las obras piadosas. Pero quienes se confabulen para hacer el mal tendrán un castigo severo, y sus planes fracasarán.
Dios creó [a Adán] de la tierra, luego [a toda su descendencia] de un óvulo fecundado, luego los hace pares [hombre y mujer]. Ninguna mujer concibe ni da a luz sin que Él tenga conocimiento. A nadie se le alarga ni se le acorta la vida sin que ello conste en un Libro1. Eso es fácil para Dios.
Las dos masas de agua no son iguales: una es potable, dulce y agradable para beber1; la otra es salobre2. De ambas coméis carne fresca y obtenéis adornos con los que os engalanáis. Veis al barco atravesarlas para buscar Su favor: sed agradecidos [con Dios].
[Dios] hace que la noche se funda en el día y que el día se funda en la noche, ha sometido el Sol y la Luna, cada uno transcurre por una órbita prefijada. Él es Dios, vuestro Señor; Suyo es el reino, pero los ídolos que invocáis fuera de Él no poseen absolutamente nada, ni siquiera el pellejo de un hueso de dátil.
Si los invocáis, no oyen vuestra invocación, pero si oyeran no podrían responder. El Día de la Resurrección rechazarán vuestros actos de adoración hacia ellos, y nadie te informará como Dios, Quien está bien informado de todo1.
¡Oh, gente! Vosotros sois los que necesitáis de Dios, mientras que Dios es el que tiene dominio absoluto y es digno de toda alabanza.
Si Él quisiera, os haría desaparecer y crearía a otros seres [creyentes].
Eso no sería difícil para Dios.
Nadie cargará con culpas ajenas. Si [un pecador] pide que le ayuden con su carga [de pecados], nadie podrá ayudarle en nada, aunque fuera su pariente. [¡Oh, Muhámmad!] Solo se beneficia con tus advertencias quien teme a su Señor en su vida privada y practica la oración. Quien se purifica [de la idolatría y el pecado], lo hace en beneficio propio; y ante Dios comparecerán.
No son iguales el ciego y el que ve.
Ni las tinieblas y la luz.
Ni la frescura de la sombra y el calor del sol.
No son iguales los vivos y los muertos. Dios hace oír [y aceptar el Mensaje] a quien quiere, pero tú no puedes hacer oír a quienes están [muertos de corazón como los que están muertos] en sus tumbas.
Tú solo eres un amonestador1.
Te he enviado con la Verdad, como albriciador y amonestador; no hubo ninguna nación a la que no se le haya enviado un amonestador1.
Pero si te desmienten, también desmintieron sus antecesores a Mis Mensajeros, que se les presentaron con pruebas y con las escrituras y el Libro luminoso.
Entonces castigué a los que no creyeron, ¡y qué terrible fue Mi castigo!
¿Acaso no observas que Dios hace descender del cielo el agua, y que con ella hace brotar diversas clases de frutos, y que algunas montañas tienen vetas blancas, rojas y negras, de diversos colores,
y que los seres humanos, los animales y los rebaños los hay de diversos colores? Los siervos que tienen más temor devocional de Dios son los sabios. Dios es Poderoso, Absolvedor.
Quienes reciten el Libro de Dios, practiquen la oración y hagan caridades de aquello que les proveí, tanto en público como en secreto, recibirán una recompensa que jamás desaparecerá.
Dios les retribuirá por sus obras y les concederá aún más de Su bendición, porque Él es Absolvedor, Recompensador.
Lo que te he revelado del Libro [¡Oh, Muhámmad!] es la Verdad que corrobora lo que ya había sido revelado anteriormente. Dios ve y sabe todo lo que hacen Sus siervos.
Luego hice que heredaran el Libro quienes elegí entre Mis siervos1, pero entre ellos hay quienes son injustos consigo mismos [cometiendo pecados], otros que lo ponen en práctica con moderación, y otros que, con el permiso de Dios, se apresuran en hacer el bien. Eso es un favor inmenso.
Ingresarán por ello en los Jardines del Edén, allí serán engalanados con pulseras de oro y perlas, y sus vestiduras serán de seda.
Y dirán: “¡Alabado sea Dios, que ha hecho desaparecer toda causa de tristeza! Nuestro Señor es Absolvedor, Recompensador.
Nos recompensó con la morada eterna, y por Su gracia no padeceremos allí cansancio ni fatiga”.
Pero quienes no hayan creído serán castigados con el fuego del Infierno, [allí] no morirán ni se les aliviará el tormento; así castigo a quienes rechazan [el Mensaje].
Allí clamarán: “¡Señor nuestro! Sácanos [del tormento] para que obremos rectamente, y no como lo hicimos”. Pero ¿acaso no les concedí vivir largamente donde podrían haberlo hecho, y no se les presentó un Mensajero [y lo rechazaron]? Sufrid el castigo. Los injustos no tendrán quién les defienda.
Dios conoce lo oculto de los cielos y de la Tierra, y sabe bien lo que hay dentro de los corazones.
Él es Quien hizo que se sucedieran unos a otros en la Tierra. La incredulidad del que se niegue a creer será en su propia contra; y la incredulidad de los que se nieguen a creer no hará sino hacerles más detestables ante su Señor, y la incredulidad de los que se nieguen a creer no hará sino aumentarles en perdición.
Diles: “¿No se fijan en lo que adoran en vez de Dios? Mostradme qué han creado de la Tierra, ¿acaso participaron en la creación de los cielos?
Dios es Quien contiene a los cielos y la Tierra para que no se desvíen [de su órbita], porque si se desviaran nadie los podría contener más que Él. Él es Tolerante, Absolvedor.
[Los incrédulos] juraron por Dios que si se les presentaba un [Profeta] amonestador, serían más encaminados que ninguna otra comunidad; pero cuando se les presentó un amonestador, no hicieron sino aumentar su rechazo.
Fueron soberbios en la Tierra, y se confabularon [para apartar a la gente del camino recto], pero las confabulaciones recayeron sobre ellos mismos. ¿Es que no temen que les suceda como a sus predecesores? No habrá cambios en el designio de Dios1.
¿Acaso no han viajado por el mundo y observaron cuál fue el fin de quienes los precedieron? Eran más poderosos que ellos [y aun así fueron castigados], pues nadie puede huir de Dios, ni en los cielos ni en la Tierra. Él lo sabe todo y tiene poder sobre todas las cosas.
Si Dios castigara a la gente [inmediatamente] por sus pecados, no dejaría ninguna criatura sobre la faz de la Tierra. Por Su voluntad les da una prórroga hasta un plazo fijado1; pero cuando llegue el plazo, Dios [los juzgará porque] está bien enterado de todo lo que hacen.
Iá’. Sín.
[Juro] por el Corán, que está lleno de sabiduría,
que tú [¡Oh, Muhámmad!] eres uno de los Mensajeros [de Dios],
que está en el sendero recto.
Esta es una revelación del Poderoso, el Misericordioso,
para que amonestes a un pueblo cuyos antepasados no fueron advertidos, y por eso son negligentes.
Se ha hecho realidad la palabra de Dios sobre la mayoría de ellos, pues no están dispuestos a creer.
Les pondré en sus cuellos argollas que llegarán a sus barbillas, y sus cabezas quedarán erguidas.
Pondré ante ellos una barrera y otra detrás, y los cubriré con un velo y no podrán ver.
Les da lo mismo que los amonestes o no, no creerán.
Solo se beneficia con tu amonestación quien sigue el Mensaje y teme al Compasivo en su intimidad. A ellos anúnciales que obtendrán el perdón y una recompensa generosa.
Yo soy Quien resucita a los muertos, y registro lo que hagan de bien y lo que hagan del mal; todo lo tengo mencionado en un libro claro1.
[A quienes te desmienten] menciónales el ejemplo de los habitantes de una ciudad1, cuando se presentaron ante ellos los Mensajeros.
Les envié dos Mensajeros pero los desmintieron, entonces los reforcé con un tercero. Ellos dijeron [a los habitantes de la ciudad]: “Hemos sido enviados a vosotros [por Dios]”.
Respondieron [los incrédulos]: “vosotros no sois más que seres humanos como nosotros. El Misericordioso no ha revelado nada, vosotros sois tan solo unos mentirosos”.
Dijeron [los Mensajeros]: “Nuestro Señor sabe que realmente somos
Solo somos responsables de transmitir el Mensaje de forma clara”.
Dijeron [los incrédulos]: “Tenemos un mal presagio con vosotros, y si no dejáis [de condenar la idolatría] os lapidaremos y torturaremos para causaros mucho dolor”.
Dijeron [los Mensajeros]: “Vuestro destino [bueno o malo] depende de vosotros1. Pero vosotros, por el solo hecho de que os amonestemos [diréis que os traemos mala suerte]. En realidad, sois un pueblo de transgresores”.
Entonces llegó desde un extremo de la ciudad un hombre corriendo, que dijo: “¡Oh, pueblo mío! Seguid a los Mensajeros.
Seguid a quienes no os piden retribución alguna [por transmitirles el conocimiento], y están bien guiados.
¿Cómo no iba a adorar a Quien me creó, ante Él compareceréis?
¿Acaso iba a tomar, en lugar de Él, a ídolos que, si el Compasivo decretara alguna adversidad para mí, su intercesión de nada me valdría ni podrían protegerme?
Si lo hiciera, estaría en un error evidente.
Escuchadme, yo he abrazado la fe en vuestro Señor”. [Pero su pueblo lo mató.]
Entonces le fue dicho: “Ingresa al Paraíso”. Dijo: “¡Ojalá mi pueblo supiera
que mi Señor me perdonó mis faltas y me honró [con la bienaventuranza]!”
Fin de la sura
The system theme automatically adapts to your light/dark mode settings
Estilo Uthmani predeterminado de Quran.com
Vista previa
بِسْمِ ٱللَّهِ