Viendo juz 23
Viendo juz 23
Ya-Sin
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Ya Sin
No envié contra su pueblo, después de él, ningún ejército [de ángeles],
pues fue suficiente con un único sonido desgarrador para que fueran aniquilados.
¡Pobres de esos siervos que cada vez que se presenta ante ellos un Mensajero, se burlan de él!
¿Acaso no observan cuántas generaciones que los precedieron he destruido? Esos ya no volverán [a la vida mundanal].
Todos deberán comparecer ante Mí.
Un signo [que evidencia cómo es la resurrección] es la tierra árida que revivo [con lluvias] y hago brotar de ella los granos con que se alimentan.
En ella hay jardines de palmeras y vides, e hice brotar de ella manantiales
para que comieran de sus frutos. No fueron vuestras manos las que los crearon. ¿Acaso no van a agradecer [a Dios]?
Glorificado sea Aquel que creó todas las especies en pares; las que brotan de la tierra, los seres humanos y otras [criaturas] que desconocen.
Tienen un signo [del poder divino] en la noche que le sucede al día, y quedan entonces a oscuras.
El Sol sigue una trayectoria determinada hacia donde le fue designado por decreto del Poderoso, el que todo lo sabe.
A la Luna le decreté sus fases, hasta que [va menguando y] parece una rama seca de palmera1.
No le es posible al Sol alcanzar a la Luna, ni la noche puede adelantarse al día. Cada [astro] circula en su órbita.
Otro signo [del poder divino] es que a sus descendientes1 los transporté en una barca cargada2.
Y creé para ellos otras [barcas] en las que se embarcan.
Si hubiera querido habría hecho que se ahogaran, y nadie podría haberlos socorrido ni ayudado,
pero por misericordia no lo hice, para que disfrutaran por un tiempo.
Cuando se les dice: “Tened precaución de lo que pueda aconteceros ahora [de castigo en este mundo] y [del castigo] en la otra vida, quizá así alcancéis la misericordia [de Dios]”.
Cada vez que presencian uno de los signos de su Señor, lo rechazan.
Cuando se les dice: “Dad caridades de lo que Dios os ha provisto”, dicen los incrédulos a los creyentes: “¿Acaso tenemos que alimentar a quienes, si Dios quisiera, Él mismo alimentaría?” Están en un error evidente.
Y dicen [desafiantes]: “¿Cuándo se cumplirá esta advertencia, si es verdad lo que dices?”
No les espera sino que un solo clamor1 les sorprenda mientras están discutiendo.
[Cuando eso suceda] no tendrán tiempo siquiera para dar una indicación, y tampoco podrán retornar con los suyos.
Cuando se sople la trompeta [por segunda vez], saldrán de sus tumbas hacia su Señor.
Dirán: “¡Ay de nosotros! ¿Qué nos hizo surgir de nuestro lecho?” [Se les dirá:] “Eso fue lo que os prometió el Misericordioso, los Mensajeros les decían la verdad”.
No habrá más que un solo soplido [de la trompeta para marcar la resurrección], todos ellos deberán comparecer ante Mí.
Ese día ningún alma será tratada injustamente, solo serán juzgados acorde a las obras que realizaron.
La gente del Paraíso, ese día, estarán despreocupados, disfrutando.
Ellos y sus cónyuges estarán a la sombra, reclinados sobre sofás.
Allí tendrán frutos, y todo lo que pidan.
“¡La paz sea con vosotros!1”, serán las palabras del Señor Misericordioso2.
¡Oh, transgresores! Hoy, por lo que habéis hecho, estaréis lejos [de los creyentes].
¿Acaso no tomasteis un compromiso conmigo, ¡oh, hijos de Adán!, de no obedecer ni adorar al demonio, que es vuestro enemigo declarado,
y de que Me adoraríais [solo a Mí]? Este es el sendero recto [que debíais seguir].
Pero él [el demonio] desvió a muchos de vosotros. ¿Por qué no reflexionáis?
Este es el Infierno que se os había prometido.
Ingresad en él hoy por haberos negado a creer.
Hoy sellaré sus bocas y serán sus manos las que me hablen, y sus pies darán testimonio de lo que cometieron.
Si quisiera les cegaría, pero aunque se precipitaran [por encontrar] el camino, ¿cómo podrían ver?
Si quisiera les habría inmovilizado en sus lugares y no podrían avanzar ni retroceder.
A quien le concedo una vida larga, hago que se vuelva débil [como cuando era pequeño]. ¿Acaso no van a reflexionar?
No le enseñé [al Profeta Muhámmad] la poesía, porque no es apropiada para él. [Lo que él recita] es un recuerdo [de Dios] y una recitación clara,
una amonestación para quien tenga un corazón vivo, y también una evidencia contra los que se niegan a creer [en él].
¿Acaso no recapacitan en que he creado con Mis manos para ellos los
Los he hecho dóciles para ellos, les sirven para montar y como alimento,
obtienen de ellos otros beneficios, y [de ellos extraen leche] para beber. ¿Es que no van a ser agradecidos?
Pero toman falsas divinidades, en lugar de Dios, para que les socorran.
Las divinidades no podrán siquiera socorrerse a sí mismas, y en realidad sus seguidores son soldados a su disposición1.
Que no te apene lo que dicen, bien sabemos lo que murmuran [en secreto] y lo que dicen abiertamente.
¿Es que no ve el ser humano [que niega la Resurrección] que le he creado de un óvulo fecundado? Sin embargo, él insiste en discutir [el poder divino].
Y [este incrédulo] nos compara [con un ser creado] olvidando cómo ha sido creado él mismo, y dice: “¿Quién dará vida a los huesos cuando estén ya carcomidos?”
Dile [¡Oh, Muhámmad!]: “Les dará vida Quien los creó por primera vez1, pues Él tiene conocimiento de todos los pasos de la creación.
Él es Quien hace que podáis encender fuego del árbol verde1”.
¿Acaso Quien creó los cielos y la Tierra no va a poder crearos nuevamente? ¡Sí! [Puede] Porque Él es el Creador, el que lo sabe todo.
Cuando Él decide decretar algo, le dice: “¡Sé!”, y es.
Glorificado sea Aquel en Cuya mano está la soberanía de todas las cosas, y ante Él retornaréis [para ser juzgados].
Juro por [los ángeles] ordenados en filas,
que advierten
y recitan el Mensaje.
Que vuestra divinidad es una sola,
el Señor de los cielos, de la Tierra, de todo cuanto existe entre ellos; el Señor de los amaneceres1.
He adornado el cielo más bajo con los astros
como protección contra todo demonio rebelde,
para que no puedan escuchar lo que revelo a la asamblea más elevada [de ángeles y para que, si lo intentan,] les sean arrojados [los astros] por todas partes,
y así ahuyentarlos. Los demonios recibirán un castigo eterno.
Aquellos que furtivamente alcancen a oír algo de los ángeles serán alcanzados por una centella fulminante.
Pregúntales [a quienes desmienten la Resurrección]: “¿Acaso creen que la creación del ser humano fue más difícil que la del resto [del universo]?” Los creé de barro pegajoso.
Tú te maravillas, pero ellos se burlan,
cuando son exhortados no reflexionan,
cuando ven un milagro lo ridiculizan
Y dicen: “Esto no es más que hechicería evidente,
¿acaso cuando muramos y seamos polvo y huesos, seremos resucitados?
¿Acaso nuestros antepasados también [serán resucitados]?”
Diles [¡Oh, Muhámmad!]: “Sí, y sufriréis una gran humillación”.
Solo bastará que se sople una vez [la trompeta y resucitarán], y entonces comenzarán a observar
y dirán: “¡Ay de nosotros! En este día deberemos rendir cuentas [por nuestras obras]”.
[Se les dirá:] “Este es el Día del Juicio que negabais”.
[Se les ordenará a los ángeles:] “Congregad a quienes fueron [idólatras y] cometieron injusticias junto con sus pares [en la incredulidad] y a los [ídolos] que adoraban
en lugar de Dios, luego arrojadlos por el camino que los conducirá al Infierno,
pero detenedlos [antes de arrojarlos] porque serán interrogados.
[Se les preguntará:] “¿Qué sucede que no os ayudáis unos a otros?”1
Pero ese día estarán entregados,
y comenzarán a reclamarse unos a otros.
Dirán [a sus ídolos]: “Vosotros, con vuestro poder, nos forzasteis a seguiros”.
Pero [los ídolos] responderán: “No, simplemente no fuisteis creyentes [en Dios y nos idolatraron],
pues nosotros no teníamos poder alguno sobre vosotros [y elegisteis libremente la incredulidad]; fuisteis un pueblo transgresor.
Hoy se cumple la amenaza que Nuestro Señor nos hizo, y sufriremos el castigo [por nuestra incredulidad].
Nosotros solo os sedujimos y vosotros nos seguisteis, desviándoos igual que nosotros”.
[Entonces Dios dirá:] “Todos vosotros compartiréis el castigo.
Eso haré con los pecadores”.
Cuando se les decía: “No hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Dios”, respondían con arrogancia
diciendo: “¿Acaso vamos a dejar a nuestros ídolos por las palabras de un poeta loco1?”
[Dios les dirá:] “Él se presentó con la Verdad, y corroboró el Mensaje de los Profetas que lo precedieron”.
Vosotros [que rechazasteis el Mensaje] sufriréis un castigo doloroso.
Pero sabed que solo se os retribuirá por lo que [vosotros mismos] hicisteis
En cambio, los siervos sinceros de Dios,
ellos tendrán la recompensa prometida:
Los frutos que deseen, y serán honrados
en los Jardines de las Delicias,
donde estarán reclinados sobre sofás, unos frente a otros.
Y [bellos sirvientes] circularán entre ellos con una copa de un manantial eterno,
blanco y delicioso para quienes lo beban, que no les provocará jaqueca ni embriaguez.
que no les provocará jaqueca ni embriaguez.
También tendrán mujeres [huríes] de mirar recatado, y de ojos hermosos y grandes,
como si fueran perlas celosamente guardadas.
Y se preguntarán [los creyentes en el Paraíso] unos a los otros1.
Uno de ellos dirá: “Yo tenía un compañero [incrédulo]
que me decía: ¿Acaso tú eres de los que creen en la Resurrección?
¿Acaso después de morir y convertirnos en tierra y huesos vamos a ser condenados?1”
Dirá [el creyente a sus compañeros del Paraíso]: “¿Queréis observar [el Infierno a ver qué ha sido de él]?”
Y cuando observe lo verá [a quien era su compañero] en medio del fuego del Infierno.
Entonces le dirá: “¡Por Dios! Poco faltó para que me arruinaras,
y de no ser por la gracia de mi Señor, habría sido uno de los condenados.
Ahora no hemos de morir
después de haber pasado por la primera muerte1, y no seremos castigados.
Este es el éxito grandioso”.
¡Vale la pena obrar para alcanzarlo!
¿Qué es mejor, esta morada [del Paraíso] o el árbol de Zaqqum?,
el que puse para castigar a los que cometieron injusticias.
Es un árbol que crece en lo más profundo del Infierno;
sus frutos son como cabezas de demonios.
De él comerán y llenarán sus vientres [los condenados].
Luego beberán una mezcla de agua hirviente,
y serán regresados al fuego.
Ellos [en la vida mundanal] encontraron que sus padres estaban descarriados,
y aun así siguieron sus pasos.
La mayoría de los pueblos que les precedieron también se habían extraviado.
Por ello les envié [Profetas] amonestadores.
Pero observa dónde terminaron aquellos que fueron advertidos,
excepto los siervos fieles a Dios.
Cuando Noé Me invocó, ¡y qué mejor que invocar a Quien responde todas las súplicas!,
le salvé a él y a su familia de la gran angustia,
e hice que su descendencia fueran los sobrevivientes.
Dejé su historia [como enseñanza] para la posteridad.
¡Que la paz sea con Noé entre todas las criaturas!
Así es como recompenso a los que hacen el bien.
Él era uno de Mis siervos creyentes.
A los otros [los que no creyeron] les ahogué.
cuando invocó a su Señor con un corazón puro1
cuando invocó a su Señor con un corazón puro 1
y dijo a su padre y a su pueblo: “¿Qué es lo que adoráis?
¿Preferís la mentira de los dioses en lugar de Dios?
¿Qué opináis del Señor del universo?”
Entonces echó una mirada a las estrellas,
y exclamó: “Estoy enfermo1”.
Entonces le abandonaron dándole la espalda.
[Abraham] se dirigió hacia los ídolos [de su pueblo] y dijo: “¿Por qué no coméis?1
¿Por qué no pronunciáis palabra?”
Entonces los destrozó con todas sus fuerzas.
[Cuando los idolatras se enteraron,] se abalanzaron sobre él enfurecidos.
[Abraham les dijo:] “¿Acaso adoráis lo que vosotros mismos talláis?
Dios es Quien os ha creado a vosotros y a vuestras acciones”.
Dijeron: “Construiremos una hoguera y te arrojaremos al fuego llameante”.
Tramaron contra él, pero Dios [desbarató sus planes y] les humilló.
Dijo [Abraham]: “Emigraré a donde mi Señor me ordene. ¡Él me guiará!
¡Señor mío! Concédeme un hijo justo”.
Le anuncié que le daría un niño sensato.
Cuando [Ismael] alcanzó la pubertad, [Abraham] le dijo: “¡Oh, hijito mío! He visto en sueños que te sacrificaba; dime, qué opinas”. Le dijo:
Cuando ambos se resignaron, y [Abraham] le puso la frente [a Ismael contra el suelo para sacrificarlo],
Le llamé: “¡Oh, Abraham!
Has cumplido con lo que viste [en tus sueños]. Así recompenso a los que hacen el bien”.
Esa fue una dura prueba.
Pero le rescaté [a su hijo, ordenando a Abraham que sacrificara en su lugar un cordero] e hiciera una gran ofrenda,
y dejé su historia [como enseñanza] para la posteridad.
¡Que la paz sea con Abraham!
Así es como recompenso a los que hacen el bien.
Él era uno de Mis siervos creyentes.
Lo albricié con [el nacimiento de] Isaac, quien sería un Profeta virtuoso.
Lo bendije a él y a Isaac, y decreté que en su descendencia hubiera quien obrara el bien y quien fuera abiertamente [incrédulo e] injusto consigo mismo.
Agracié a Moisés y a Aarón,
y les salvé junto con su pueblo de una gran angustia.
Les socorrí, y fueron ellos los vencedores.
Les concedí un Libro esclarecedor1,
y les guie por el sendero recto.
Y dejé su historia [como enseñanza] para la posteridad,
¡Que la paz sea con Moisés y Aarón!
Así es como recompenso a los que hacen el bien.
Ambos eran de Mis siervos creyentes.
Elías también era de Mis Mensajeros.
Dijo a su pueblo: “¿Es que no vais a tener temor de Dios?
Invocáis a Ba‘l1, y dejáis de lado al mejor de los creadores:
Dios, es vuestro Señor y el de vuestros antepasados”.
Pero lo desmintieron, y tendrán que comparecer.
Excepto los siervos fieles a Dios.
Dejé su historia [como enseñanza] para la posteridad.
¡Que la paz sea con Elías!
Así es como recompenso a los que hacen el bien.
Él era uno de Mis siervos creyentes.
Lot también fue de Mis Mensajeros.
Le salvé a él y a toda su familia,
excepto a su mujer, que se sentenció [a ella misma] junto a los condenados.
Luego aniquilé a los demás.
Vosotros [¡oh, incrédulos!] pasáis por sus ruinas de día
y de noche. ¿Es que no reflexionáis?
Jonás también fue de Mis Mensajeros.
Cuando se fugó en el barco abarrotado1,
lo echaron a la suerte y él fue el perdedor1.
Cuando [fue arrojado al mar] una ballena se lo tragó. Jonás cometió un acto reprochable1,
y si no fuera porque él era de los que glorifican a Dios,
hubiera permanecido en su vientre hasta el Día de la Resurrección.
Pero le arrojé a un lugar desolado, y su piel estaba tan débil
que ordené crecer una planta de calabaza para que lo cubriera1.
Luego lo envié a [una población de] más de cien mil personas
y todos creyeron, y los dejé disfrutar hasta que la muerte les llegó.
Pregúntales [¡Oh, Muhámmad!, a los idólatras de tu pueblo]: “¿[Qué argumentos tienen para afirmar] Que tu Señor tiene hijas mujeres y ellos los hijos varones?”1
¿Acaso fuisteis testigos cuando creé a los ángeles, para afirmar que son de sexo femenino?
Entre las mentiras que inventaron:
“Dios ha engendrado”. Mienten.
¿Escogió a las hijas sobre los hijos [siendo el creador de ambos]?
¿Qué os pasa? ¿Cómo es que juzgáis?
¿No vais a pensar [antes de hablar]?
¿O acaso tenéis una prueba válida [de lo que afirmáis]?
Traed entonces el libro1, si sois veraces.
También inventaron un parentesco entre Dios y los yinn, pero los yinn saben bien que comparecerán [ante Dios] para ser juzgados.
¡Glorificado sea Dios! Él está por encima de lo que Le atribuyen.
Excepto los siervos fieles de Dios [que no le asocian nada ni lo describen como no es propio de Él].
Vosotros [¡oh, idólatras!] y lo que adoráis en lugar de Dios
solo podréis desviar
a quien Dios permitió que se desvíe y arda en el fuego del Infierno.
[Los ángeles dicen:] “No hay entre nosotros quien no tenga un lugar asignado,
y nos ordenamos en filas [para adorar a nuestro Señor].
Todos nosotros Le glorificamos”.
Solían decir [los idólatras, antes de que tú ¡Oh, Muhámmad! fueras enviado a ellos]:
“Si nos llegara el Mensaje como les llegó a los pueblos anteriores,
sin duda seríamos fervientes siervos de Dios”.
Pero cuando les llegó lo negaron. ¡Ya verán [el castigo que les aguarda]!
Fue decretado para Mis siervos Mensajeros
que serían auxiliados,
y que Mi ejército sería el vencedor.
Apártate [¡Oh, Muhámmad!] de los que rechazan el Mensaje por un tiempo,
y ten paciencia con ellos, que ya pronto verán.
¿Acaso quieren que se precipite Mi castigo?
¡Qué terrible despertar les aguardaría a los que fueron advertidos, si Mi castigo se desencadenase sobre ellos [como pretenden]!
Apártate [¡Oh, Muhámmad!] de los que rechazan el Mensaje por un tiempo,
y observa, que ya pronto verán [el castigo que les aguarda].
¡Glorificado sea tu Señor, el dueño del poder absoluto! Él está por encima de lo que Le atribuyen.
¡Que la paz sea con todos los Mensajeros!
¡Y alabado sea Dios, Señor del universo!
Sad. Juro por el Corán que nos recuerda
que los que niegan la verdad están hundidos en la soberbia y la oposición [ciega].
¡Cuántas generaciones destruí antes que ellos! Solo imploraron cuando ya era demasiado tarde para salvarse [del castigo].
Se asombran de que les llegue un amonestador1, y dicen los que se niegan a creer: “Es un hechicero mentiroso.
¿Acaso pretende que en lugar de muchos ídolos adoremos a una sola divinidad? Eso es algo insólito”.
Los nobles y poderosos de entre ellos se marcharon diciendo: “Dejadlo, y seguid [adorando] a vuestros ídolos, pues él solo pretende obtener poder sobre nosotros.
No hemos oído que el último pueblo que recibió una revelación [los cristianos] creyera en esto. Lo que dices es una gran mentira.
¿Por qué tendría que haber sido él el elegido entre nosotros para transmitir el Mensaje?”1 Pero ellos dudan de Mi revelación2 porque no han
¿Acaso ellos poseen las llaves de la misericordia de tu Señor, el Poderoso, el Dadivoso?
¿O les pertenece el reino de los cielos, la Tierra y todo cuanto existe entre ambos? Si es así, que asciendan [al cielo y decidan los asuntos de la creación].
[No te entristezcas, ¡Oh, Muhámmad!, por su enemistad.] Ellos son un ejército de aliados [para combatir la Verdad], pero pronto serán derrotados.
Ya antes que ellos los pueblos de Noé, de ‘Ad y del Faraón, poseedor de un ejército poderoso, desmintieron [a los Profetas que les envié].
También lo hicieron los pueblos de Zamud, Lot y los habitantes del bosque1. Todos estos eran pueblos poderosos.
Todos ellos desmintieron a los Mensajeros, y merecieron Mi castigo.
Solo les queda [a los idólatras] esperar el toque de la trompeta [el Día de la Resurrección], y entonces no habrá posibilidad de volver [a este mundo].
Pero aun así dicen [burlándose desafiantes]: “¡Señor nuestro! Muéstranos el registro de nuestras obras y adelántanos una parte del castigo antes del Día del Juicio”.
Sé paciente [¡Oh, Muhámmad!] ante lo que dicen, y recuerda a Mi siervo [el profeta] David, quien fue dotado con una gran fuerza. Él siempre volvía a Dios en todos sus asuntos y se arrepentía con sinceridad.
Le sometí las montañas, para que junto con él glorificaran las alabanzas al anochecer y al amanecer,
también le sometí a las aves que se congregaban en torno a él. Todos [las montañas y las aves] le obedecían.
Afiancé su reino, lo agracié con la sabiduría [la profecía] y un juicio certero.
Te relataré [¡Oh, Muhámmad!] la historia de los dos demandantes, cuando treparon [la pared] del templo.
Cuando se presentaron ante David, este se atemorizó de ellos1. Le dijeron: “No temas, solo somos dos demandantes, uno ha sido injusto con el otro; juzga entre nosotros con equidad, sé imparcial y guíanos hacia el camino correcto.
Este es mi hermano, posee noventa y nueve ovejas, y yo tengo una sola; y me dijo: ‘Deja que yo me haga cargo de ella’, y ahora me supera con sus argumentos [para quedarse con ella]”.
Dijo David [sin escuchar al otro demandante]: “Él ha sido injusto contigo al pedirte que dejes que tu oveja se sume a las de él; muchos socios se perjudican unos a otros, excepto los que creen y obran rectamente; pero, ¡qué pocos son!” David comprendió que quise ponerlo a prueba [mediante este juicio], y pidió perdón a su Señor, se prosternó y se arrepintió.
Lo perdoné, pues es de los más allegados a Mí, y tendrá [en la otra vida] una bella morada [en el Paraíso].
¡Oh, David! Te he designado gobernante en la Tierra, juzga con equidad entre la gente y no sigas las pasiones, pues ellas desvían del sendero de Dios; y quienes se desvíen del sendero de Dios sepan que recibirán un castigo severo por haberse olvidado del Día del Juicio.
No he creado el cielo, la Tierra y todo cuanto hay entre ambos en vano. Eso es lo que creen los que rechazan la verdad, pero ¡ay de los incrédulos! ¡Qué [castigo les aguarda en] el Infierno!
¿Acaso sería propio de Mí considerar a los creyentes que obran rectamente igual que a los que siembran la corrupción en la Tierra, o considerar a los que tienen temor de Dios igual que a los inmorales?
Este Libro que te revelo [¡Oh, Muhámmad!] encierra grandes bendiciones, para que mediten sobre sus signos y reflexionen los dotados de intelecto.
Agracié a David con [su hijo] Salomón, quien fue un siervo excelente, pues volvía a Mí en todos sus asuntos y se arrepentía con sinceridad.
Una tarde fueron expuestos delante de él unos hermosos caballos,
[luego de permanecer toda la tarde jugando con ellos descuidó la oración, y entonces Salomón] dijo: “Cómo he podido preferir estos caballos al recuerdo de Dios hasta que el Sol se ocultó”1.
[Dijo Salomón:] “Traédmelos”. Y acarició sus cuellos y sus patas.1
Puse a prueba a Salomón [despojándolo de su reino] cuando puse en su trono un demonio con figura humana [que disponía de su reino como quería]. Entonces, [Salomón] se dirigió a su Señor
y exclamó: “¡Señor mío! Perdóname y concédeme un reino [tan poderoso], que nadie pueda igualarlo después de mí; Tú eres el Dadivoso”.
Entonces puse a su servicio el viento, que corría según su orden adonde él quisiera,
y a los yinn, algunos [creyentes] para la construcción, otros como buzos [que extraían perlas],
y otros [demonios rebeldes] encadenados unos con otros.
[Le dije:] “Éste es el reino con el que te he agraciado; haz uso de él como quieras, pues no deberás rendir cuenta de ello”.
Salomón es de Mis allegados, y por eso [en la otra vida] tendrá una bella morada [en el Paraíso].
Recuerda a Mi siervo [el profeta] Job, cuando invocó a su Señor: “El demonio se aprovecha de mi enfermedad y sufrimiento [para tentarme a ser desagradecido contigo]”1.
[Le dije:] “Golpea con tu pie [en la tierra], y haré surgir agua fresca para que te laves con ella y también bebas”1.
Lo agracié con hijos [como los que tenía] y tantos más, como una misericordia mía, para que sea un recuerdo y motivo de reflexión para los dotados de intelecto.
[Le ordené:] “Toma en tu mano un manojo de hierbas y golpea [simbólicamente] con él a tu esposa, para que no perjures1”. Job fue paciente [ante todas las adversidades]. ¡Qué excelente siervo; volvía a Dios en todos sus asuntos y se arrepentía con sinceridad!
Recuerda a Mis siervos Abraham, Isaac y Jacob, todos ellos dotados de firmeza y visión.
Los distinguí encomendándoles [transmitir el Mensaje y] recordar a la gente la morada de la otra vida.
Ellos se cuentan entre los virtuosos que he elegido [para transmitir el Mensaje].
Y recuerda a Ismael, Eliseo y Dhul Kifl; todos ellos también se contaron entre los virtuosos [que elegí para trasmitir el Mensaje].
Este es un Mensaje [para toda la humanidad]. Los piadosos tendrán una bella morada
en los Jardines del Edén. Todas sus puertas estarán abiertas para ellos.
Estarán recostados [sobre sofás], y pedirán frutas abundantes y [exquisitas] bebidas,
acompañados de doncellas [huríes] de mirar recatado, que tendrán siempre la misma edad.
Esto es lo que se os ha prometido [¡Oh, creyentes!, como recompensa] para el Día del Juicio.
Ese es Mi sustento, que jamás se agotará.
¡Así será! En cambio, para los que cometan injusticias habrá una horrible morada.
Este es el Infierno donde sufrirán. ¡Qué pésima morada!
¡Esto será así! Sufrirán, y allí solo beberán agua hirviendo y las secreciones de las heridas [de quienes son atormentados en el Infierno].
También recibirán otros castigos similares.
[Dirán los ángeles guardianes del Infierno a los líderes de la incredulidad:] “Este es otro grupo [de vuestros seguidores] que se precipitará con vosotros [al Infierno]”. [Dirán los líderes:] “Hoy no hay bienvenida para ellos porque arderán en el fuego del Infierno”.
Dirán [los seguidores]: “Tampoco hay bienvenida para vosotros, pues fuisteis quienes nos arrastrasteis [al Infierno]”. ¡Qué pésima morada [para todos ellos]!
Dirán [los seguidores]: “¡Señor nuestro! Duplícales el castigo del Fuego a quienes nos arrastraron a esto”.
Dirán [los líderes de la incredulidad]: “¿Qué sucede que no vemos a las personas que considerábamos los malvados?
Fin de la sura
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بِسْمِ ٱللَّهِ