Viendo juz 25
Viendo juz 25
Fussilat
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Explained in Detail
Solo Él sabe cuándo llegará la Hora1. No surge ningún fruto de su cáliz, ni concibe ninguna mujer o da a luz sin que Él tenga total conocimiento de ello. El día que se los llame [y pregunte a los idólatras]: “¿Dónde están los socios [en la divinidad] que Me atribuían?” Responderán: “Anunciamos que ninguno de nosotros sigue atestiguando eso”2.
Les abandonará aquello que solían invocar1, y sabrán que no tienen escapatoria.
El ser humano no se cansa de pedir más y más bienestar, pero si le sucede alguna desgracia se desanima y se desespera.
Si lo agracio con Mi misericordia después de que sufriera una desgracia, dice: “Esto es lo que me merecía, y no creo que la Hora del Juicio llegue jamás; pero si compareciera ante mi Señor, seguro que Él me concedería lo más bello que existe1”. Pero ya les informaré a los que se negaron a creer todo lo que hicieron, y los haré sufrir un castigo terrible.
Cuando agracio a la persona se aparta1 y se vuelve soberbio. Pero si lo azota un mal, entonces no deja de suplicar.
Diles: “¿Acaso habéis considerado qué os pasaría si este es un Libro que proviene de Dios y vosotros os negáis a creer en él?”. No existe nadie más desviado que quien persiste obstinado en el error.
Les haré ver Mis signos en los horizontes y en ellos mismos, hasta que se les haga evidente la Verdad. ¿Acaso no es suficiente tu Señor como Testigo de todo?
¿Aún siguen dudando de la comparecencia ante su Señor? ¿No abarca Él todas las cosas?1
Ha’. Mim.
‘Ain. Sin. Qaf.
[¡Oh, Muhámmad!] Dios te ha descendido la revelación, así como también a los [Mensajeros] que te precedieron. Dios es el Poderoso, el Sabio.
A Él pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra. Él es el Sublime, el Grandioso.
Los cielos están casi por hendirse desde arriba [por la grandiosidad de Dios] y los ángeles glorifican con alabanzas a su Señor y piden perdón por quienes están en la Tierra. ¿Acaso no es Dios el Absolvedor, el Misericordioso?
Quienes han tomado a otros [como divinidades y objeto de adoración] en lugar de Dios, deben saber que Dios tiene registradas todas sus obras; pero tú [¡Oh, Muhámmad!] no eres responsable de lo que ellos hagan.
Te he revelado el Corán en idioma árabe para que amonestes a la madre de las ciudades1 y a todos los que habitan en sus alrededores2. Para que adviertas acerca del día de la reunión [para el Juicio Final], sobre el cual no existe duda alguna. [Después del Juicio,] un grupo irá al Paraíso y otro al Infierno.
Si Dios quisiera habría decretado que todos formaran una sola nación [con un credo único]1, pero agracia a quien quiere con Su misericordia, mientras que los opresores no tendrán protector alguno ni socorredor.
¿Acaso toman a los ídolos como protectores en lugar de Dios? Dios es el Protector, Él resucitará a los muertos, porque tiene poder sobre todas las cosas [y por eso es que solo Él es Quien merece ser adorado].
En aquello en que disputéis, su juicio debe remitirse a Dios1. Dios es mi Señor, a Él me encomiendo y a Él me vuelvo arrepentido.
Es el Originador de los cielos y de la Tierra. Ha creado cónyuges de entre vosotros mismos [para que encontréis sosiego], y a los rebaños también los ha creado en parejas, y así es como os multiplicáis. No hay nada ni nadie semejante a Dios, y Él todo lo oye, todo lo ve.
Suyas son las llaves de los cielos y de la Tierra, concede Su sustento a quien Él quiere con abundancia o se lo restringe a quien quiere. Él lo sabe todo.
Os he legislado la misma religión [monoteísta] que le había encomendado a Noé, y que te he revelado a ti [en el Corán] y que le encomendé a Abraham, a Moisés y a Jesús, para que seáis firmes en la práctica de la religión, y no creéis divisiones. Pero a los idólatras les parece difícil aquello a lo que tú les invitas. Dios elige [para que acepte la fe] a quien quiere, y guía hacia Él a quien se arrepiente.
No se dividieron1 sino después de haberles llegado el conocimiento, por codicia entre ellos [acerca del liderazgo]. Si no fuese por una palabra previa de tu Señor que decidió un plazo prefijado [para el fin del mundo], todo habría sido decidido entre ellos. Quienes heredaron el Libro2 tienen dudas.
Por esto [¡Oh, Muhámmad!], invita [a aceptar el Islam] y obra rectamente como te fue ordenado, no sigas sus deseos1 y diles: “Creo en los Libros que Dios reveló [en su forma original], y me fue ordenado establecer justicia entre vosotros. Dios es nuestro Señor y también el vuestro, nosotros seremos juzgados por nuestras obras y vosotros por las vuestras. No hay necesidad de disputas entre nosotros y vosotros2. Dios nos reunirá a todos cuando regresemos a Él para ser juzgados”.
Aquellos que argumentan sobre Dios, después de que la gente creyera [en el Islam], sabes que sus argumentos carecen de validez ante vuestro Señor. Sobre ellos recaerá la ira [de Dios] y recibirán un castigo severo.
Dios es Quien reveló el Libro1 con la verdad y la justicia. ¿Y quién sabe? Quizá la Hora esté cercana.
Quienes no creen en ella exigen que se adelante. Pero, en cambio, los creyentes sienten temor de ella y saben que es una verdad. ¿No es evidente que quienes discuten sobre cuándo será la Hora [del Juicio] están en un error profundo?
Dios es Bondadoso con Sus siervos, sustenta a quien quiere. Él es el Fuerte, el Poderoso.
A aquel que busque obtener la recompensa de la otra vida [a través de obras buenas], se la multiplicaré. Pero a quien solo pretenda obtener bienes materiales en este mundo1, se los concederé2, pero no obtendrá recompensa alguna en la otra vida.
¿Acaso [los idólatras] tienen divinidades que les han establecido preceptos religiosos que Dios no ha prescrito? Si no fuese porque Dios ha decretado cuándo será el Día del Juicio, ya se los habría juzgado. Los injustos opresores sufrirán un castigo doloroso.
Verás [el Día del Juicio a los opresores] aterrorizados [de ser juzgados] por lo que cometieron, pero no podrán evitarlo. En cambio, quienes creyeron y obraron rectamente estarán en jardines del Paraíso junto a su Señor, donde se les concederá lo que deseen; este es el favor inmenso.
Esta [es la recompensa] con la que Dios albricia a Sus siervos que creen y obran rectamente. Diles [¡Oh, Muhámmad!]: “No os pido ninguna remuneración1, solo que me améis por el parentesco que nos une2”. A quien realice una buena obra le aumentaré con un bien mayor. Dios es Absolvedor, Agradecido.
Algunos dicen: “[Muhámmad] ha inventado mentiras acerca de Dios”, pero si fuera así Dios habría sellado su corazón. Dios hace que se desvanezca lo falso y que prevalezca la Verdad por Su palabra. Él conoce cuanto encierran los pechos.
Él es Quien acepta el arrepentimiento de Sus siervos, perdona sus pecados y está bien enterado de cuanto hacen.
Él responde [las súplicas] a quienes creen y obran rectamente, y les aumenta su favor. En cambio, los que se niegan a creer tendrán un castigo severo.
Si Dios les hubiera dado a Sus siervos un sustento sin límites, se habrían extralimitado en la Tierra; pero les concede [el sustento] en la justa medida [para cada uno]1. Él lo sabe todo y lo ve todo.
Él es Quien hizo descender la lluvia beneficiosa cuando habían caído en la desesperación1, esparciendo Su misericordia. Él es el Protector, el Digno de alabanza.
Entre Sus signos está la creación de los cielos, de la Tierra y de todas las criaturas que diseminó en ella. Él tiene poder para congregarlos a todos cuando quiera.
Si os aflige una desgracia, es consecuencia de [los pecados] que vuestras propias manos han cometido, a pesar de que Dios os perdona muchas faltas [por Su gracia].
No hay lugar en la Tierra en el que podáis escapar de Dios. No tenéis protector ni socorredor fuera de Dios.
Entre los signos [de Su misericordia] están los barcos que navegan en el mar, grandes como montañas.
Pero cuando quiere, calma el viento y permanecen inmóviles en la superficie. En esto hay signos para todo perseverante, agradecido [con Dios].
O podría hacerles naufragar a causa de sus pecados, pero Dios perdona muchas de las faltas.
Ya sabrán quienes disputan sobre Mis signos que no tendrán escapatoria1.
Lo que se les ha concedido [de bienes materiales] es parte de los placeres transitorios de esta vida mundanal. Pero la recompensa que Dios tiene reservada [en el Paraíso] será mejor y más duradera, para quienes crean y se encomienden a su Señor,
para quienes evitan los pecados graves y las obscenidades, y cuando se enojan saben perdonar;
para quienes responden a su Señor, cumplen con la oración prescrita, se consultan para resolver sus asuntos y con lo que les he concedido hacen caridades,
y cuando son víctimas de una injusticia son solidarios unos con otros [para restablecer la justicia].
La ofensa debe ser retribuida por una pena equivalente1, pero quienes sepan perdonar y acepten conciliar serán recompensados por Dios. Él no ama a los injustos.
Quien se defiende cuando es oprimido, no debe ser reprochado.
Los que deben ser reprochados son quienes oprimen a la gente y se comportan con soberbia en la Tierra sin derecho alguno. Esos sufrirán un castigo doloroso.
Pero tener paciencia [ante las injusticias] y perdonar, es algo que requiere de gran determinación.
Para quien Dios haya decretado el desvío, no tendrá protector alguno fuera de Él. Cuando los opresores contemplen el castigo los verás decir: “¿Hay alguna forma de volver [a la vida mundanal y corregir nuestras elecciones]?”
Podrás verles expuestos al castigo, sumisos y humillados, mirando con temor [al Infierno]; entonces dirán los creyentes: “Los perdedores serán quienes se malogren a sí mismos y a sus familias el Día de la Resurrección”. ¿Acaso los opresores no recibirán un castigo eterno?
Tampoco tendrán protectores fuera de Dios que los defiendan. Para quien Dios haya decretado el extravío, no podrá encaminarse jamás.
Obedeced a vuestro Señor antes de que llegue el día en que no podáis evitar [recibir el castigo] de Dios, porque ese día no tendréis refugio alguno ni podréis negar lo que hicisteis.
Si se niegan a obedecer, sabe [¡Oh, Muhámmad!] que no te he enviado para hacerte responsable de sus obras. Tú solo debes divulgar [el Mensaje]. Cuando agracio a una persona con Mi misericordia, esta se alegra, pero si le alcanza una desgracia como consecuencia de lo que hizo con sus propias manos, entonces la persona se muestra desagradecida.
A Dios pertenece el reino de los cielos y de la Tierra, Él crea lo que quiere, agracia a quien quiere con hijas mujeres y a quien quiere con hijos varones,
o les concede hijos varones y mujeres, o los hace estériles. Él lo sabe todo, es sobre toda cosa Poderoso.
Dios no habla a las personas excepto por inspiración o tras un velo o enviando un Mensajero [el ángel Gabriel] para transmitirle por Su voluntad lo que Él quiera de la revelación. Él es Sublime, Sabio.
Te he revelado [¡Oh, Muhámmad!] una inspiración Mía [el Corán]. Tú no conocías el Libro [revelado anteriormente] ni la fe [en sus detalles]. Entonces hice que fuera una luz1 con la que guío a quienes quiero, y tú [¡Oh, Muhámmad!] guías al sendero recto,
el sendero de Dios, a Quien pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra. ¿Acaso no retornan a Dios todos los asuntos?
Ha’. Mim.
[Juro] por el Libro que clarifica1,
que he revelado el Corán en idioma árabe1 para que lo puedan comprender,
el cual está registrado en la Escritura Matriz junto a Mí, y es [el Corán un Libro] sublime y sabio.
¿Acaso [creéis que] os iba a privar del Mensaje porque sois un pueblo de transgresores?
¿Cuántos Profetas he enviado a los pueblos de la antigüedad?
Pero siempre que se les presentaba un Profeta se burlaban de él.
Destruí pueblos más fuertes que ellos. El ejemplo de lo que sucedió a otros pueblos en la antigüedad es parte del pasado [y aún pueden encontrarse sus vestigios].
Si les preguntas [a los que se niegan a creer y adoran ídolos] quién creó los cielos y la Tierra, te responderán sin duda: “Los creó el Poderoso, el Sabio”1.
Él ha hecho de la Tierra una cuna, y ha puesto en ella caminos para que pudierais encontrar la guía.
Él hace descender agua del cielo en la medida1 justa, y así vuelve a dar vida a un territorio árido; de la misma manera2 seréis resucitados.
Él ha creado las especies [en parejas], a todas, y ha puesto a vuestro servicio los barcos y los animales que montáis,
para que os transportéis en ellos y agradezcáis las mercedes de vuestro Señor. Pero una vez sentados decid: “Glorificado sea Quien nos lo ha facilitado, ya que nosotros no habríamos sido capaces [por nuestro mero esfuerzo],
y ante nuestro Señor hemos de regresar”.
Pero [los idólatras] atribuyen una parte [de la divinidad] a algunos de Sus siervos. El ser humano es claramente un ingrato.
¿Acaso Dios tomaría para Sí hijas de entre Sus criaturas, y a vosotros os dejaría los hijos varones?
[A los que niegan el Mensaje,] cuando se le anuncia a alguno de ellos que ha tenido lo que él atribuye al Misericordioso [una hija mujer], su semblante se ensombrece y mastica su ira.
¿Acaso una niña pequeña criada entre adornos e incapaz de argumentar con coherencia [podría ser parte de la divinidad]?1
Y dicen que los ángeles, que están junto al Misericordioso, son hembras. ¿Acaso fueron testigos de su creación? Registraré lo que dicen, y serán interrogados [por ello el Día del Juicio].
Dicen: “Si el Misericordioso no hubiera querido, no los adoraríamos [a los ángeles y los ídolos]”. Ellos carecen de conocimiento [sobre la voluntad divina], y no hacen sino conjeturar.
¿Acaso les envié un libro [anterior al Corán] en el que se basan?
[En realidad carecen de fundamento] y dicen: “Nosotros vimos a nuestros padres practicar una religión [en la que adoraban a los ídolos], y seguimos sus pasos imitándolos”.
Cada vez que envié a un amonestador a un pueblo, los más ricos y poderosos decían: “Nosotros vimos a nuestros padres que practicaban una religión [politeísta], y seguimos sus pasos imitándolos”.
[Decían los Mensajeros]: “¿Y si os propongo algo mejor que lo que practicaban vuestros padres?” Respondían: “No creemos en tu Mensaje”.
Los castigué [como merecían]. Reflexionad sobre cuál fue el final trágico de los que desmintieron [a los Profetas].
[Recuerda, ¡Oh, Muhámmad!,] cuando Abraham le dijo a su padre y a su pueblo: “Yo soy inocente de lo que adoran.
Yo solo adoro a Quien me ha creado. Él me guiará”.
[Dios] hizo que esta [fe monoteísta] perdurara en su descendencia para que siempre pudiera retornar1.
[A quienes se desviaron] los dejé disfrutar transitoriamente, y también a sus padres, hasta que les llegó la Verdad transmitida por un Mensajero elocuente,
Pero cuando se les presentó con la Verdad dijeron [los idólatras]: “Esto es hechicería, nosotros no creemos en él”.
Y dijeron también [desdeñando al Profeta]: “¿Por qué no le fue revelado este Corán [en lugar de a ti] a un hombre distinguido de alguna de las dos ciudades1?”
¿Acaso son ellos los encargados de repartir la misericordia de tu Señor1? Soy Yo Quien concedo el sustento en la vida mundanal y elevo en grados a algunas personas sobre otras, para que así se sirvan y beneficien unos a otros. Sabed que la misericordia de vuestro Señor es mejor que lo que pudierais acaparar [de bienes materiales en esta vida].
Si no fuera porque los seres humanos terminarían siendo una sola nación [de descarriados materialistas], habría concedido a quienes no creen en el Misericordioso, residencias con techos de plata y escaleras por las que ascendiesen [a sus habitaciones].
Sus casas tendrían puertas y lechos [de plata] para recostarse.
Todo estaría adornado con oro. Sin embargo [no lo hago porque] todo eso es solo parte de los placeres transitorios de la vida mundanal, mientras que la otra vida junto a tu Señor [es superior y] está reservada para los piadosos.
A quien deje de recordar al Misericordioso le asignaré un demonio que será su compañero inseparable1.
Ellos [los demonios] apartan del camino, pero [los incrédulos] creen que están bien encaminados.
Y cuando comparezcan ante Mí, dirán [a sus demonios]: “Ojalá entre nosotros1 hubiese una distancia como entre el oriente y el occidente. ¡Qué pésimo compañero [fuiste]!”
[Se les dirá:] “De nada les servirá hoy [lamentarse] porque habéis sido injustos; ahora compartiréis el castigo”.
¿Acaso puedes hacer tú [¡Oh, Muhámmad!] oír a [quienes se comportan como] los sordos, o guiar a los ciegos [de corazón] y a aquel que está en un claro extravío?
Aun cuando te haga morir [y no veas el tormento que les tengo reservado], debes saber que les castigaré como se merecen.
Y también, si te muestro [el castigo] que les he prometido, tengo el poder para hacer con ellos lo que quiera.
Aférrate a lo que te fue revelado1, tú estás en el sendero recto.
[El Corán] es un recuerdo para ti y para tu pueblo. Seréis preguntados [si creísteis en él y lo pusisteis en práctica o no].
Y pregunta [a los pueblos que] les envié Mensajeros antes de ti: “¿Acaso os autoricé que adoraseis a otro fuera del Misericordioso?”
Envié a Moisés con Mis signos ante el Faraón y su nobleza, y les dijo: “Soy un Mensajero del Señor del universo”.
Cuando les presentó Mis signos1 [los negaron y] se burlaron de ellos.
Siempre que les mostraba un Signo, era mayor [y más evidente] que el anterior, [pero como siempre los desmentían] les azoté con el castigo [de las plagas] para que se arrepintieran.
Entonces le dijeron [a Moisés]: “¡Hechicero! Invoca a tu Señor por lo que te ha prometido, [para que nos libere de este tormento y] así seguiremos la guía”.
Pero cuando aparté de ellos el tormento, no cumplieron su promesa.
El Faraón convocó a su pueblo1 diciendo: “¡Oh, pueblo mío! ¿Acaso no me pertenece el reino de Egipto, con estos ríos que corren bajo mi palacio? ¿Acaso no veis [mi poderío]?
Yo soy mejor que ese1, que es una persona indigna y apenas puede expresarse2.
¿Por qué [si es veraz como pretende] no le fueron concedidos brazaletes de oro, o se presentaron ángeles que lo acompañen [y confirmen sus palabras]?”
Así engañó a su pueblo, y lo siguieron porque eran un pueblo de perversos.
Pero cuando finalmente [rebasaron todos los límites,] me hicieron enojar, y les castigué [como se merecían] ahogándolos a todos.
Hice de ellos un ejemplo para que reflexionen en la posteridad.
Cuando se mencionó el ejemplo del hijo de María [Jesús], tu pueblo clamó indignado1.
Dicen: “¿Acaso él es mejor que nuestros ídolos?” Solo te hacen esa comparación para discutir, porque son un pueblo contencioso.
Jesús es solo un siervo a quien agracié [con la profecía], y lo envié como ejemplo a los Hijos de Israel.
Si quisiera, hubiera puesto en vuestro lugar a ángeles que se sucedieran unos a otros1.
[Diles, ¡Oh, Muhámmad!:] “[El descenso a la Tierra de] Jesús es una prueba de la [proximidad de la] Hora [del Fin del Mundo]. Así que no dudéis y seguidme, que este es el sendero recto.
Tened cuidado de que no os desvíe el demonio, porque él es vuestro enemigo declarado”.
Cuando Jesús se presentó con las evidencias, dijo [a los Hijos de Israel]: “He venido con la sabiduría1 para aclararos sobre lo que discrepabais2. Tened temor de Dios y seguidme.
Dios es mi Señor y el vuestro, adoradlo, entonces. Éste es el sendero recto”.
Pero los grupos discreparon entre ellos. ¡Ay de los injustos! Porque han de recibir, cierto Día, un castigo doloroso.
¿Acaso esperan que la Hora [del Juicio] les llegue por sorpresa, sin que se den cuenta?
Ese día los amigos1 serán enemigos unos de otros, excepto los que hayan tenido temor de Dios.
[A ellos se les dirá el Día del Juicio:] “¡Oh, siervos Míos! Hoy no habréis de sentir temor ni tristeza,
pues creísteis en Mis signos y fuisteis musulmanes.
Entrad al Paraíso, vosotros y vuestros cónyuges, donde disfrutaréis de las delicias.
Circularán entre ellos bandejas y copas de oro. Allí tendrán todo lo que deseen y deleite sus ojos. En él estarán por toda la eternidad.
Ese es el Paraíso que han heredado en recompensa por las obras que solían hacer.
Tendréis muchos frutos para comer.
Mientras que los transgresores estarán en el Infierno por toda la eternidad.
No se les aliviará [el castigo] ni tendrán esperanza [de salir algún día].
No seré injusto con ellos, sino que ellos fueron injustos consigo mismos.
Y clamarán: “¡Oh, Málik1! Que tu Señor acabe con nosotros [y así dejemos de sufrir]”. Pero él les responderá: “Han de permanecer allí por toda la eternidad”.
[¡Oh, incrédulos!] Les presenté la Verdad [a través del Mensajero], pero la mayoría rechazaba la Verdad.
¿Acaso planeaban algo? Soy Yo Quien determina las cosas1.
¿Acaso piensan que no escucho sus secretos y murmuraciones? Claro que sí, y Mis [ángeles] enviados registraban sus acciones.
Diles [¡Oh, Muhámmad!]: “Si el Misericordioso tuviera un hijo, yo sería el primero en adorarlo.
¡Glorificado sea el Señor de los cielos y de la Tierra, Señor del Trono! Él está por encima de lo que Le atribuyen”.
Déjales que hablen en vano y jueguen hasta que les llegue el día con que se les había advertido1.
Solo Él tiene derecho a ser adorado en el cielo y en la Tierra. Es el Sabio, el Conocedor.
Bendito sea a Quien pertenece el reino de los cielos y de la Tierra y todo cuanto hay entre ambos. Él posee el conocimiento de la Hora [del Juicio], y ante Él regresaréis.
Aquellos que son invocados en lugar de Dios no poseen la facultad de interceder por nadie. Solo pueden interceder quienes atestiguan la Verdad1 y tienen conocimiento.
Si les preguntas [a los que se niegan a creer] quién les ha creado, te responderán: “¡Dios!” ¿Cómo entonces se descarrían?1
[Dios sabe cuando Lo invocas] diciendo: “¡Oh, Señor! Este es un pueblo que no cree”.
Apártate de ellos y [no respondas a sus ofensas, sino que] di: “¡Paz!”, ya habrán de saber [cuál será su destino].
Ha’. Mim.
[Juro] por el Libro clarificador1,
que he revelado en una noche bendita1: ¡Os he advertido!2
En ella1 se decreta sabiamente cada asunto.
Todo sucede por Mi designio. He enviado [Profetas y libros sagrados]
como una misericordia de tu Señor. Él todo lo oye, todo lo sabe.
Señor de los cielos y de la Tierra, y de lo que existe entre ambos. ¿Acaso no tenéis certeza de eso?
No hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Dios; Él da la vida y da la muerte. Él es vuestro Señor y el de vuestros ancestros.
Pero ellos1 juegan con las dudas.
Aguarda el día en que el cielo traiga un humo visible
que cubrirá a la gente. Ese será un castigo doloroso1.
[Dirán los que se negaron a creer:] “¡Señor nuestro! Aparta de nosotros el castigo, somos creyentes”.
De qué les servirá recapacitar entonces, si cuando se les presentó un Mensajero con pruebas evidentes
lo rechazaron y dijeron: “Fue aleccionado o es un loco”.
Les libraré del castigo por un tiempo, pero reincidirán.
El día que acometa con el máximo rigor, les infligiré un castigo doloroso1.
Antes de ellos probé al pueblo del Faraón, cuando se les presentó un Mensajero noble1,
[que les dijo:] “Dejad en libertad a los siervos de Dios para que puedan marcharse conmigo. Yo he sido enviado para vosotros como un
No seáis soberbios con Dios. Os he presentado pruebas evidentes1.
Me refugio en mi Señor y el vuestro para que no me injurien.
Si no creéis en mí, dejadme en paz”.
Pero1 invocó a su Señor diciendo: “Éste es un pueblo de criminales”.
[Entonces Dios le respondió:] “Marcha con Mis siervos por la noche, pero sabe que ellos1 van a perseguiros.
Deja el mar [después de que se haya abierto para ti] tal como está, que el ejército será ahogado.
Cuántos huertos y manantiales abandonaron1,
cultivos y hermosas residencias,
y una comodidad de la que disfrutaban.
Así fue1. Pero se lo di en herencia a otro pueblo.
No lloraron por ellos ni el cielo ni la Tierra1. Tampoco fueron perdonados.
Salvé a los Hijos de Israel de un tormento humillante
que les infligía el Faraón. Él era soberbio y transgresor.
[Al pueblo de Israel,] basado en un conocimiento, lo elegí entre sus contemporáneos,
y les concedí signos que representaban una prueba clara en su fe.
Pero ellos1 dicen:
“Solo moriremos una vez, y no seremos resucitados.
Resucita a nuestros padres, si es que eres veraz”.
¿Acaso ellos son mejores que los pueblos que he destruido, como el pueblo de Tubba’1 y los que les precedieron? Todos ellos fueron criminales.
No he creado a los cielos, la Tierra y todo lo que hay entre ellos como un simple juego.
Los creé con un fin justo y verdadero, pero la mayoría de la gente lo ignora.
El Día del Juicio es una cita establecida para todos.
Ese día no podrán los familiares ayudarse entre sí, nadie recibirá socorro,
excepto aquel de quien Dios tenga misericordia. Él es el Poderoso, el Misericordioso.
El árbol de Zaqqum1
será la comida del pecador.
Similar al metal fundido, hierve en las entrañas,
como si fuera agua hirviendo.
[Se les dirá a los ángeles:] “Tomad [a este transgresor] y arrojadlo al centro del Infierno.
Luego verted sobre su cabeza el castigo hirviente”.
¡Súfrelo! [Porque en la vida mundanal pensabas que] eras “el poderoso” y “el noble”1.
Esto es sobre lo que dudabas.
Pero los piadosos estarán en una situación segura,
en jardines y manantiales.
Vestirán fina seda y brocado, y se sentarán unos frente a otros.
Los desposaremos con huríes de grandes ojos.
Allí podrán pedir toda clase de frutas. Estarán en total seguridad.
No experimentarán otra vez la muerte, salvo la que ya conocieron1. Él los preservará del castigo infernal.
Ese es el favor de tu Señor. ¡Ese es el gran éxito!
Para facilitar su comprensión lo he revelado [al Corán] en tu lengua, para que reflexionen.
Así que espera pacientemente, de la misma manera que ellos están esperando1.
Ha’. Mim.
Este Libro1 es una revelación que proviene de Dios, el Poderoso, el Sabio.
En los cielos y en la Tierra hay signos para los creyentes.
También en vuestra creación y en la diseminación de los animales [por la faz de la Tierra] hay signos para quienes tienen certeza.
En la sucesión de la noche y el día, en las lluvias que Dios envía del cielo como sustento, con las cuales revive la tierra árida, y en los cambios de los vientos hay, sin duda, signos para gente que reflexiona.
Éstos son versículos de Dios que te recito con la Verdad. ¿En qué otro Mensaje creerán si no creen en Dios y en Sus signos?
¡Ay de todo mentiroso, pecador!
Que escucha los versículos de Dios cuando se le recitan, pero persiste en su soberbia como si no los hubiera oído. Anúnciales un castigo severo.
Cuando escuchan algunos de Mis versículos los toman a burla. Ellos tendrán un castigo humillante1,
les estará aguardando el Infierno1 y de nada les servirán los bienes materiales que ganaron, ni tampoco los ídolos protectores que tomaron en lugar de Dios. Recibirán un castigo terrible.
Esta1 es la Guía, pero quienes se nieguen a creer en los versículos de su Señor tendrán un castigo doloroso.
Dios es Quien hizo que el mar estuviera a su servicio, para que los barcos navegaran sobre él por Su designio y así pudieran procurar el sustento. Sed agradecidos con Dios.
También puso a vuestro servicio cuanto hay en los cielos y en la Tierra como una gracia proveniente de Él. En esto hay signos para gente que reflexiona.
Diles [¡Oh, Muhámmad!] a los creyentes que [tengan paciencia ante las agresiones y] perdonen a quienes no creen en los días de Dios1, en que la gente será juzgada acorde a lo que merece.
Quien obre el bien lo hará en beneficio propio, pero quien obre el mal lo hará en detrimento propio. Sabed que ante vuestro Señor será el retorno.
Le di a los Hijos de Israel el Libro1, la sabiduría, la profecía y un sustento generoso, y los distinguí entre sus contemporáneos.
Les concedí pruebas claras1, pero discreparon a pesar de haberles llegado la revelación, por simples envidias entre ellos. Tu Señor juzgará entre ellos el Día de la Resurrección sobre lo que discrepaban.
A ti [¡Oh, Muhámmad!] te he revelado una legislación para que la apliques y no sigas las pasiones de quienes no saben,
porque ellos no te beneficiarán en nada ante Dios. Los opresores se alían unos con otros, pero Dios es el Protector de los piadosos.
Esta revelación es luz para la gente. Una guía y una misericordia para quienes tienen certeza.
¿Acaso quienes obran mal piensan que los igualaré, tanto en esta vida como en la otra, con quienes creen y obran rectamente? ¡Qué mal juzgan!
Dios ha creado los cielos y la Tierra con un fin justo y verdadero. Toda alma será juzgada acorde a sus obras, y nadie será oprimido.
¿Acaso no reparas en aquel que sigue sus pasiones como si estas fueran una divinidad? Dios decretó por Su conocimiento divino que se extraviaría, y por ello selló sus oídos y su corazón, y puso un velo sobre sus ojos1. ¿Quién lo puede guiar fuera de Dios? ¿Acaso no recapacitáis?
Dicen1: “Solo existe esta vida. Viviremos y moriremos una sola vez. El tiempo es quien acaba con nosotros”. Pero no poseen un conocimiento certero sobre lo que dicen y no hacen más que conjeturar.
Cuando se les recitan Mis claros versículos, su único argumento1 es: “Resucitad a nuestros ancestros, si sois veraces”.
Diles: “Dios es Quien os da la vida y os da la muerte, y luego os resucitará para un día del que no hay dudas”1. Pero la mayoría de la gente lo ignora.
A Dios pertenece la soberanía de los cielos y de la Tierra. El día que llegue la Hora, ese día perderán los seguidores de la falsedad.
Y verás ese día a todas las naciones arrodilladas. Cada una de ellas será convocada para rendir cuentas según su libro1. [Se les dirá:] “Hoy seréis juzgados de acuerdo a vuestras obras”.
He aquí Mi Libro1, que habla sobre vosotros con la verdad. Yo había ordenado registrar todo lo que hacíais.
A quienes creyeron y obraron rectamente, vuestro Señor os introducirá en Su misericordia. Ese es el éxito verdadero.
En cambio, a los que se negaron a creer [se les dirá:] “¿Acaso no se os recitaron Mis versículos?” Pero respondieron con soberbia y fueron gente criminal.
Cuando se les dijo: “La promesa de Dios es verdadera y no hay duda sobre la Hora”1. Respondieron [irónicamente]: “No comprendemos qué es la Hora, nos parece una mera fantasía y no nos convence”2.
Pero se verá el resultado de sus malas obras1, y merecerán el castigo del que se burlaban.
Se dirá: “Hoy os desconoceré tal como vosotros os desentendisteis de la comparecencia de este día. Vuestra morada será el Infierno y no habrá quién os socorra.
Éste es el resultado de haber ridiculizado los versículos de Dios y haberos dejado seducir por los placeres [prohibidos] de la vida mundanal. Hoy no seréis sacados del tormento, y no se os tendrá consideración”1.
Solo Dios merece ser alabado. Es el Señor de los cielos, el Señor de la Tierra y el Señor de los universos.
Suya es la majestuosidad en los cielos y en la Tierra, y Él es el Poderoso, el Sabio.
Fin de la sura
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بِسْمِ ٱللَّهِ