Viendo juz 29
Viendo juz 29
Al-Mulk
.67
The Sovereignty
Bendito sea Aquel en Cuyas manos está el reino y tiene el poder sobre todas las cosas.
Él es Quien creó la muerte y la vida para probaros y distinguir quién obra mejor. Él es el Poderoso, el Perdonador.
Él es Quien creó siete cielos superpuestos. No verás ninguna imperfección en la creación del Misericordioso. Vuelve la vista y observa, ¿acaso ves algún fallo?
Luego vuelve la vista por segunda vez [buscando fallos en la creación] y tu mirada volverá a ti cansada y derrotada.
Embellecí el cielo de este mundo con astros luminosos, dispuestos para castigar a los demonios1, y tengo preparado para ellos un fuego abrasador.
Para quienes no creen en su Señor les tengo preparado el castigo del Infierno. ¡Qué pésimo destino!
Cuando sean arrojados en el Infierno, oirán su fragor mientras hierve,
a punto de estallar de furia. Cada vez que un grupo sea arrojado en él, sus guardianes les preguntarán: “¿Acaso no se os presentó un amonestador?”
Dirán: “Sí, se nos presentó un amonestador, pero lo desmentimos diciendo: Dios no ha revelado nada y estás en un gran error”.
Y agregarán: “Si hubiéramos oído o reflexionado, no estaríamos ahora con los condenados al Fuego”.
Entonces reconocerán sus pecados, pero qué lejos están los condenados al fuego de la misericordia de Dios”.
[En cambio] quienes fueron temerosos de su Señor en privado [cuando solo Él los observaba] serán perdonados y recibirán una gran recompensa.
Es lo mismo que oculten sus pensamientos o que los divulguen, Él conoce bien lo que hay dentro de los corazones.
¿Acaso no lo va a saber Quien todo lo creó? Él es el Sutil, el que está bien informado.
Él es Quien os ha facilitado la vida sobre la Tierra. Recorred sus caminos y comed del sustento de Dios, que ante Él compareceréis.
¿Acaso tenéis garantías de que Quien está en el cielo no hará que la tierra os trague durante un terremoto?
¿U os sentís seguros de que Quien está en el cielo no os azotará con un viento fuerte? ¿Solo así tomaréis en serio Mi advertencia?
Otros [pueblos] en la antigüedad también desmintieron [a los Mensajeros], y qué terrible fue Mi castigo [en respuesta].
¿Acaso no contemplan a las aves en las alturas, desplegando y replegando sus alas? Solo el Misericordioso las sostiene, Él ve todas las cosas.
¿Qué ejército os podría defender además del Misericordioso? Los que desmienten el Mensaje son presa de una ilusión.
¿Quién os sustentará si Él retiene vuestro sustento? Sin embargo, persistís en vuestra insolencia y vuestro arrogante rechazo.
¿Quién está mejor encaminado: el que camina cabizbajo y tropezando1 o el que camina erguido por el sendero recto?
Diles: “Él es Quien os ha creado y Quien os ha agraciado con el oído, la vista y el intelecto. Sin embargo, qué poco agradecéis”.
Diles: “Él es Quien ha hecho que os multipliquéis en la Tierra y ante Él compareceréis”.
[Los que desmienten el Mensaje] dicen desafiantes: “¿Cuándo se cumplirá esta amenaza [sobre el Día del Juicio], si es que decís la verdad?”
Diles: “Solo Dios lo sabe, yo no soy sino un amonestador”.
Pero cuando los que desmentían el Mensaje vean que comienza [el Día del Juicio], sus rostros estarán sombríos y se les dirá: “Aquí tenéis lo que pedíais”.
Diles: “Si Dios me hiciera morir a mí y a los que me siguen, o si se apiadara de nosotros, [eso no es lo que debería preocuparlos, sino que lo que deberían preguntarse es:] ¿quién librará a los que niegan el Mensaje del castigo doloroso que les espera?”
Diles: “Él es el Misericordioso, creemos en Él y en Él depositamos nuestra confianza. Ya veréis [el Día del juicio] quién es el que está en un error evidente”.
Pregúntales: “Si el agua que tenéis dejara de brotar, ¿quién [fuera de Dios] os podría proveer de agua pura?”
Nun1. Juro por la pluma2 y por [los conocimientos que con ella] se escriben,
que tú [¡Oh, Muhámmad!], por la gracia de tu Señor, no eres un loco,
y tendrás una recompensa ilimitada.
Eres de una naturaleza y moral grandiosas.
Pronto verás, y ellos también lo verán,
Quién es realmente el insensato.
Tu Señor sabe mejor que nadie quiénes se extravían de Su camino, así
No obedezcas a los que desmienten el Mensaje.
[Los idólatras] desearían que fueras condescendiente con ellos [en sus creencias idolátricas], y así ellos también serían condescendientes contigo1.
No obedezcas al ser despreciable que jura constantemente [por Dios],
al difamador que siembra la discordia,
a quien se niega a hacer el bien, al transgresor, al pecador,
al arrogante y además falso simulador,
quien solo porque tiene riqueza e hijos
rechaza Mis versículos cuando se le recitan, diciendo: “Son fábulas de los ancestros”.
[Como castigo] le marcaré su nariz1.
[A los que te desmienten] los he puesto a prueba [con la prosperidad], como probé a los dueños del huerto, cuando juraron recoger sus frutos por la mañana
y no dejar nada a los pobres.
Pero un castigo enviado por tu Señor azotó el huerto mientras dormían,
dejándolo devastado.
Por la mañana, se despertaron unos a otros.
Dijeron: “Vayamos temprano a nuestro campo si queremos recoger la cosecha”1.
Y se pusieron en camino diciéndose unos a otros en voz baja:
“Hoy no dejaremos entrar a ningún pobre”.
Madrugaron convencidos de que podrían privar a los pobres de su derecho.
Pero cuando vieron [el huerto devastado] dijeron: “Seguramente nos hemos equivocado de camino”.
[Pero al darse cuenta de que sí era su huerto, dijeron:] “Estamos arruinados”.
Entonces, el más sensato de ellos dijo: “¿No os había dicho que recordaran?”1
Dijeron: “Glorificado sea nuestro Señor, fuimos injustos”.
Y comenzaron a recriminarse unos a otros.
Dijeron: “¡Ay de nosotros! Nos comportamos con mucha arrogancia.
Puede que nuestro Señor nos conceda algo mejor, regresemos a nuestro Señor con esperanza”.
Ese fue su castigo, pero el castigo de la otra vida será aún mayor. ¡Si lo supieran!
El Señor agraciará a los piadosos con los Jardines de las Delicias.
¿Acaso iba a tratar por igual a quienes se someten a Dios y a los pecadores?
¿Qué os pasa? ¿Cómo juzgáis así?
¿Acaso tenéis un libro [revelado] al que consultáis,
en el que elegís lo que os conviene?
¿O creéis tener Conmigo un pacto hasta el Día de la Resurrección que Me obligue a concederos lo que queráis?
Pregúntales: “¿Quién es el garante de ese pacto?”
¿Acaso tenéis ídolos [que os lo garantizan]? ¡Que traigan a sus ídolos, si es verdad lo que dicen!
El día que se descubra la pierna [divina1, manifestándose la gravedad de la situación] y sean invitados a prosternarse, pero no podrán hacerlo,
tendrán la mirada abatida, porque fueron invitados a prosternarse cuando podían [pero no lo hicieron].
Yo me encargaré de quienes desmienten el Mensaje. Les castigaré sin prisa cuando menos lo esperen.
Les toleraré por un tiempo, pero luego Mi castigo será severo.
¿Acaso les reclamas una retribución [a cambio de transmitirles el Mensaje], que se sienten agobiados?
¿Acaso conocen lo oculto [de la predestinación] y lo escriben?
Ten paciencia ante el designio de tu Señor y no seas como el que fue tragado por la ballena1, que Me imploró angustiado.
Si no hubiera sido por la gracia de su Señor, habría sido arrojado a la playa desierta cargando su culpa.
Pero su Señor lo había escogido para que fuera uno de los piadosos.
[Oh, Muhámmad:] Poco faltó para que los que rechazaron el Mensaje te derribaran con sus miradas [de odio] cuando oyeron la recitación del Corán. Y aunque digan: “Es un loco”,
[lo que recitas] es un Mensaje para que siga toda la humanidad.
La exposición de la verdad1.
¿Qué es la exposición de la verdad?
¿Qué te hará comprender lo que es la exposición de la verdad?
[Los pueblos de] Zamud y ‘Ad desmintieron el evento repentino1.
Zamud fue destruido por una catástrofe.
Y ‘Ad fue aniquilado por un viento gélido
que les azotó durante siete noches y ocho días ininterrumpidamente. La gente quedó tendida, sin vida, como troncos huecos de palmeras derribadas.
¿Acaso ves ahora algún rastro de ellos?
El Faraón, otros pueblos de la antigüedad y los que fueron elevados con sus casas y arrojados al revés1, cometieron los pecados más graves,
desobedecieron al Mensajero que les había enviado su Señor, y por eso Dios les sorprendió con un castigo severo.
Cuando las aguas lo inundaron todo, les salvé en el arca1,
para que sea un motivo de reflexión y para que todo oído atento escuche su historia.
Cuando la trompeta sea soplada una primera vez
y la tierra y las montañas sean elevadas y choquen unas contra otras,
entonces ocurrirá el suceso.
Ese día el cielo se quebrantará en su fragilidad.
Los ángeles estarán en sus confines, y ocho serán los que portarán el Trono de tu Señor ese día.
Ese día vosotros compareceréis [ante Dios], y ni la más secreta de vuestras obras quedará oculta.
Quien reciba el libro de sus obras con la mano derecha dirá [a los demás con felicidad]: “Mirad y ved mi libro,
yo sabía que iba a ser juzgado [algún día]”.
Tendrá una vida placentera
en un jardín elevado,
cuyos frutos estarán al alcance de la mano.
[Se les dirá:] “Comed y bebed con alegría en recompensa por lo que habéis obrado en los días pasados”.
En cambio, quien reciba el registro de sus obras en la mano izquierda, se dirá a sí mismo: “Ojalá no se me hubiera entregado mi libro
ni se me hubiese juzgado.
Ojalá mi muerte hubiera sido definitiva [y no me hubiesen resucitado].
De nada me sirve ahora el dinero que tuve.
Mi influencia ha desaparecido”.
[Dios dirá a los ángeles:] “Apresadlo y encadenadlo.
Introducidlo en el fuego del Infierno,
sujetadlo con una cadena de setenta codos,
porque no creía en Dios, el Grandioso,
ni alentaba a alimentar al pobre.
Hoy no tiene aquí amigo que pueda interceder por él.
No tendrá más comida que pus,
que solo comerán los pecadores”.
Juro por lo que veis
y por lo que no puede verse,
que el Corán es la palabra recitada por un Mensajero noble.
No es la palabra de un poeta. ¡Qué poco creéis!
Ni tampoco la palabra de un adivino. ¡Qué poco reflexionáis!
Es una revelación que dimana del Señor del universo.
Si [el Profeta] hubiera atribuido algo falsamente a Mi Mensaje,
le habría apresado severamente,
luego le habría cortado la arteria vital,
y nadie habría podido impedirlo.
El Corán es un motivo de reflexión para los que tienen temor de Dios,
y bien sé que hay entre vosotros quienes desmienten,
pero eso será motivo de pesar para los que rechazan el Mensaje.
El Corán es la verdad indubitable.
¡Glorifica el nombre de tu Señor, el Grandioso!
Alguien pide que se desencadene el castigo prometido1
para que caiga sobre los que niegan el Mensaje. Cuando ocurra, nadie podrá impedirlo,
pues procede de Dios, Señor de las vías de ascensión,
por las que ascienden hacia Él los ángeles y las almas; un día que durará cincuenta mil años.
Persevera con profunda paciencia,
porque ellos1 lo ven lejano [al Día del Juicio],
pero Yo sé que está cercano.
El día que el cielo parezca masas de minerales fundidos
y las montañas copos de lana,
y nadie pregunte por sus seres amados
a pesar de reconocerles. El pecador querrá salvarse del castigo de ese día ofreciendo como rescate incluso a sus propios hijos,
a su esposa, a su hermano,
a sus parientes en quienes se apoyaba,
y a todos los habitantes de la Tierra con tal de salvarse.
Pero no le servirá, su castigo será el fuego del Infierno
que le arrancará sus extremidades,
y convocará a quien le dio la espalda y se apartó del Mensaje,
y acumuló bienes materiales con avaricia.
El ser humano fue creado impaciente:
se desespera cuando sufre un mal
y se torna mezquino cuando la fortuna lo favorece,
salvo los orantes devotos
que son perseverantes en la oración,
que de su dinero destinan un derecho establecido1
para el que pide ayuda y para el indigente honesto;
que creen en el Día del Juicio Final,
que tienen temor del castigo de su Señor,
siendo que nadie está a salvo del castigo de su Señor.
Los que preservan su sexualidad1
al ámbito conyugal o lo que posee la diestra, ya que eso no es censurable.
Quien traspase este límite, sepa que es un trasgresor.
Y los que devuelven los depósitos que se les confían y respetan los acuerdos que celebran,
que son veraces en sus testimonios
y que cumplen con las oraciones prescritas,
estos serán honrados con jardines del Paraíso.
¿Qué les sucede a los que rechazan el Mensaje, que se dirigen hacia ti presurosos
en grupos, por la derecha y por la izquierda?1
¿Acaso anhelan ser introducidos en los Jardines de las Delicias?
No lo conseguirán. Les he creado de lo que saben1.
¡Pues no! Juro por el Señor de los diferentes levantes y ponientes del Sol que tengo poder
para sustituirlos por otros seres mejores que ellos, sin que nadie pueda impedírmelo.
Déjalos que discutan y jueguen hasta que les llegue el día con que se les ha advertido.
El día que salgan de las tumbas, presurosos como si corrieran hacia una meta,
con su mirada abatida, cubiertos de humillación. Ese es el día que se les ha advertido.
Envié a Noé a su pueblo [diciéndole]: “Advierte a tu pueblo antes de que le llegue un castigo doloroso”.
Dijo [Noé]: “¡Pueblo mío! Soy un amonestador que Dios os ha enviado para que os hable con claridad,
así que adorad y tened temor de Dios, y obedeced lo que os indique,
porque si lo hacéis Dios perdonará vuestros pecados y os concederá vivir hasta el plazo prefijado. Pero sabed que cuando el plazo fijado por Dios os alcance, no podrá ser retrasado. ¡Si tan solo supierais!”
Dijo Noé: “¡Señor mío! He exhortado a mi pueblo noche y día,
pero mi exhortación solo ha servido para que se aparten aún más [de Ti].
Cada vez que les invité a la guía recta para que Tú los perdonaras, se pusieron los dedos en los oídos, se cubrieron [los ojos] con la ropa, se obstinaron y actuaron con soberbia.
Además, les llamé abiertamente
y les hablé en público y en privado.
Y les dije: ‘Pedid perdón a vuestro Señor, porque Él es Indulgente,
así os enviará del cielo bendiciones1 en abundancia,
y os concederá numerosas propiedades y muchos hijos, como también os concederá jardines y ríos.
¿Qué os sucede que no teméis la grandeza de Dios?
Siendo que Él los creó en etapas sucesivas.
¿Acaso no habéis visto cómo Dios ha creado siete cielos superpuestos?
Puso en ellos la Luna para que refleje la luz y el Sol [para que la irradie] como lámpara.
Dios os ha creado de la misma tierra que a las plantas, y como a las plantas os ha hecho brotar de ella.
Después os hará volver a ella [al morir], y de ella nuevamente os hará resurgir [el Día del Juicio Final].
Dios os ha extendido la Tierra
para que la recorráis por sus extensos caminos’”.
Dijo Noé: “¡Señor mío! Ellos me han desobedecido y han seguido a aquellos a los que tener bienes materiales e hijos los ha [vuelto soberbios y] llevado a la perdición,
[sus líderes] conspiraron contra mí un terrible ardid.
Y les dijeron: “No abandonéis a nuestros ídolos. No abandonéis ni a Uadd, ni a Suá’, ni a Iagúz, ni a Ia‘úq ni a Nasr”.
¡Señor mío! Estos [líderes] han extraviado a muchos. ¡Haz que los opresores e injustos se extravíen cada vez más lejos!’”.
A causa de sus pecados murieron ahogados1 [por el diluvio] y luego [el Día del Juicio] irán al Fuego, ya que encontrarán [que sus ídolos y poderosos] no podrán defenderles de Dios.
Dijo Noé: “¡Señor mío! No dejes subsistir sobre esta tierra a quienes niegan la verdad.
Porque si los dejas, intentarán por todos los medios extraviar a Tus siervos y no enseñarán a sus hijos sino el pecado y la negación de la verdad.
¡Señor mío! Perdóname y perdona a mis padres, a todo aquel que entre a mi casa como creyente, y a todos los hombres y mujeres que crean en Ti. Pero a los injustos opresores, acreciéntales su perdición”.
[¡Oh, Muhámmad!] Di: “Me ha sido revelado que un grupo de los yinn dijeron al escuchar [la recitación del Corán]: ‘Hemos oído una recitación maravillosa
que guía al sendero recto. Creemos en la recitación y no caeremos en la idolatría adorando a otro que Dios.
Él, exaltada sea la grandeza de nuestro Señor, no ha tomado compañera ni hijo.
No obstante, un malvado entre nosotros decía falsedades acerca de Dios.
Nosotros creíamos que ni los seres humanos ni los yinn dirían mentiras acerca de Dios,
pero había seres humanos que solicitaban protección a los yinn, siendo que ellos solo acrecentaban su desvío.
Ellos pensaban, como pensáis vosotros, que Dios no iba a resucitar a nadie [de su tumba].
Quisimos acceder al cosmos, pero lo encontramos lleno de guardianes severos y meteoritos1
a pesar de que buscábamos posiciones apropiadas del cosmos para escuchar [la revelación], pero todo aquel que intenta ahora escuchar encuentra un meteoro que le acecha.
Y [ahora sabemos que los seres creados] no podemos saber si se ha destinado algún mal para quienes están en la Tierra o si su Señor quiere guiarlos.
Entre nosotros hay quienes son virtuosos [creyentes] y quienes no lo son. Seguimos caminos diferentes.
Sabemos que no podremos escapar de Dios en la Tierra ni huir de Él.
Pero cuando oímos la guía creímos, pues quien cree en su Señor no tendrá que temer que le mermen sus méritos ni que lo inculpen injustamente.
Entre nosotros [los yinn] hay quienes aceptaron el Islam, pero también hay quienes se apartaron del sendero recto. Los que aceptaron el Islam son los que siguen la guía verdadera.
Los que rechazaron el sendero recto, en cambio, serán combustible para el Infierno’”.
Pero si hubieran seguido el sendero recto les habría dado de beber de la abundancia,
para probarlos con ella. Porque quien se aparte del recuerdo de su Señor recibirá un castigo penoso.
Los lugares de culto son para adorar solo a Dios, por lo que no deben invocar a nada ni a nadie junto con Dios1.
Cuando el siervo de Dios [el profeta Muhámmad] se levantó para invocarlo, [los yinn] se agolparon a su alrededor [para oír la recitación].
Diles [¡Oh, Muhámmad!]: “Solo invoco a mi Señor y no adoro a otro que Dios”.
Diles: “No tengo poder personal para desviarlos ni para guiarlos por el camino recto”.
Diles: “Nadie puede protegerme de Dios y no tengo refugio fuera de Él,
solo debo difundir el Mensaje que me ha encargado transmitir”. Quien rechace a Dios y a Su Mensajero, sepa que le espera el fuego del Infierno, en el que permanecerá por toda la eternidad.
Y cuando vean lo que se les había prometido sabrán quiénes están realmente desamparados y quiénes son los insignificantes.
Diles: “No sé si está cerca aquello con que se los ha advertido, o si mi Señor le ha fijado un plazo distante.
Él es Quien conoce lo oculto y no permite que nadie acceda a él.
Salvo aquel con quien Él se complace como Mensajero [y le revela asuntos de lo oculto]. Entonces, hace que lo escolten [ángeles] por delante y por detrás
para cerciorarse que ha transmitido los Mensajes de su Señor. Él tiene completo conocimiento de todo cuanto les sucede y lleva la cuenta exacta de todo”.
¡Oh, tú [Muhámmad] que estás arropado!
Levántate a orar en la noche, salvo una pequeña parte de ella,
la mitad, o un poco menos,
o un poco más, y recita el Corán claramente y meditando en su significado.
Porque he de transmitirte una revelación de gran peso.
Si te levantas a orar en el seno de la noche encontrarás mayor quietud y podrás concentrarte mejor,
pues durante el día tienes muchas ocupaciones.
Celebra el nombre de tu Señor y conságrate a Él con total devoción.
Él es el Señor del oriente y del occidente. No hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Él. Tómalo como tu protector.
Ten paciencia con lo que dicen [insultándote], pero apártate de ellos discretamente.
Deja que Yo me ocupe de los que niegan la verdad, los que ahora tienen opulencia. Tenles paciencia brevemente.
[Porque] dispongo de cadenas y del fuego del Infierno [para castigarles],
de una comida que [por su repugnancia] se atraganta, un castigo doloroso.
El día que la tierra y las montañas convulsionen, y las montañas se conviertan en arena dispersa.
[¡Oh, gente!] Os he enviado un Mensajero para que dé testimonio de la verdad ante vosotros, tal como antes había enviado un Mensajero al Faraón.
[Pero] el Faraón desmintió al Mensajero y por eso le castigué duramente.
Si no creéis, no podréis libraros del castigo del día terrible [del Juicio], que hará encanecer hasta a los niños.
El cosmos se romperá y Su promesa se cumplirá.
Esto es una advertencia real; en consecuencia, quien quiera que emprenda un camino hacia su Señor.
Tu Señor bien sabe que te levantas a orar casi dos tercios de la noche, otras la mitad o un tercio de ella, así como lo hacen algunos de los creyentes que te siguen. Dios es Quien determina cuánto dura la noche y el día, sabe que no pueden hacerlo siempre, por lo que os perdona aligerando vuestra obligación. Así que recitad durante la oración lo que sepáis del Corán. Dios sabe que habrá entre vosotros alguien enfermo [al que se le dificulte la oración], otros que estén de viaje recorriendo la tierra en busca del sustento de Dios, y otros combatiendo por Su causa. Así que recitad durante la oración de lo que sepáis del Corán. Cumplid con la oración obligatoria y pagad el zakat. Prestad a la causa de Dios generosamente, porque toda obra de bien que hagáis será en favor de vosotros mismos, y Dios os recompensará grandemente. Pedid a Dios el perdón [de vuestras faltas y omisiones] porque Él es Absolvedor, Misericordioso.
¡Oh, tú [Muhámmad] que te envuelves en un manto!
Ponte de pie y advierte.
Proclama la grandeza de tu Señor,
purifica tus vestimentas,
apártate de la idolatría,
y no des esperando recibir más a cambio.
Sé paciente [con las dificultades que enfrentarás al divulgar el Mensaje] de tu Señor.
[Pero ten en cuenta que] cuando se sople la trompeta [y comience el Día del Juicio],
ese será un día difícil.
Nada fácil para los que hoy desmienten la verdad.
[¡Oh, Muhámmad!] Deja que Yo me encargaré de aquel que he creado, y vino al mundo solo1,
a quien concedí abundantes riquezas
y numerosos hijos atentos.
Y le facilité medios con holgura,
pero aun así anhela más.
¡No! Porque rechazó Mis signos.
Haré que sus dificultades vayan en aumento.
Porque él pensó y decidió [a sabiendas, desmentir el Mensaje].
Fue maldecido por la decisión que tomó.
¡Sí!, fue maldecido por la decisión que tomó.
Luego meditó [cómo desacreditar la revelación],
pero [al no poder encontrar ningún argumento] frunció el ceño y ofuscó el semblante.
Luego le dio la espalda [al Mensaje] y se comportó con soberbia,
diciendo: “Esto solo es hechicería que impresiona.
Es la palabra de un mortal”.
En consecuencia, le llevaré al fuego del Infierno.
¿Y qué te hará comprender lo que es el fuego del Infierno?
[Es un fuego que] no deja nada sin quemar ni cesa jamás.
Abrasa la piel.
Hay diecinueve [ángeles] que lo custodian.
Decreté que los guardianes del Infierno fueran ángeles, y dispuse ese número para probar a los que rechazan la verdad, también para que la Gente del Libro se convenzan y crean, y para que los creyentes fortifiquen su fe y no les queden dudas a ellos ni a la Gente del Libro. También para que aquellos cuyos corazones están enfermos [de duda e hipocresía] y los que niegan la fe se pregunten: “¿Qué es lo que quiere demostrar Dios con este ejemplo?” Así es como Dios extravía a quien quiere [extraviarse] y guía a quien quiere [guiarse]. Solo Él conoce a todos los que sirven Su causa. Todo esto es motivo de reflexión para la humanidad.
[No es como pretenden los que rechazan la revelación, lo] juro por la Luna,
por la noche cuando desaparece,
por la mañana cuando resplandece,
que [el Infierno] es uno de los mayores [avisos],
una advertencia para los seres humanos.
Para que cada uno elija [libremente] obrar bien u obrar mal.
Toda alma será rehén de lo que haya hecho,
salvo los [bienaventurados] de la derecha.
[Ellos estarán] en jardines y se preguntarán unos a otros
acerca de [la situación] de los criminales.
Y les preguntarán: “¿Qué fue lo que os llevó al fuego del Infierno?”
Ellos responderán: “Fue que no cumplíamos con la oración,
no dábamos de comer al pobre,
nos entreteníamos difamando [la revelación] junto a quienes retuercen la lógica para negar la verdad,
y desmentíamos la existencia del Día del Juicio
Fin de la sura
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بِسْمِ ٱللَّهِ