Viendo página 229
Viendo página 229
Hud
.11
Hud
Dijo [Sálih]: “¡Oh, pueblo mío! ¿Acaso no veis que poseo una prueba evidente de mi Señor y que me ha concedido una misericordia1? ¿Quién me protegerá de Dios si Le desobedezco? Lo que me ofrecéis no es más que perdición para mí.
¡Oh, pueblo mío! Ésta es la camella de Dios1, y es para vosotros un signo [del poder divino], dejadla que paste en la tierra de Dios y no le hagáis ningún daño, pues de lo contrario os azotará un castigo ineludible”.
Pero la mataron con crueldad, y entonces [Sálih] les dijo: “Disfrutad en vuestros hogares durante tres días [porque luego os llegará el castigo]; ésa es una promesa que no dejará de cumplirse”.
Pero cuando llegó lo que había decretado para ellos, salvé de la humillación de aquel día a Sálih y a los que habían creído en él, por misericordia. Tu Señor es el Fortísimo, el Poderoso.
Y el estrépito sorprendió a los injustos, que amanecieron muertos en sus casas
como si nunca hubieran habitado en ellas. ¿Acaso los habitantes de Zamud no negaron a su Señor? Por ello el pueblo de Zamud quedó fuera de la misericordia.
Mis [ángeles] enviados se presentaron ante Abraham para darle una albricia1. Dijeron: “¡La paz sea contigo!” Respondió [Abraham]: “¡Y con vosotros!” Y no tardó en traerles un ternero asado.
Pero cuando observó que sus manos no lo tocaban [al ternero] sospechó de ellos1 y sintió temor, entonces le dijeron: “No temas, nosotros fuimos enviados al pueblo de Lot”.
Su mujer1, que estaba de pie, se sonrió [sorprendida por la noticia], y le albricié con Isaac y que Isaac tendría como hijo a Jacob.
Fin de la sura
The system theme automatically adapts to your light/dark mode settings
Estilo Uthmani predeterminado de Quran.com
Vista previa
بِسْمِ ٱللَّهِ