Viendo página 412
Viendo página 412
Luqman
.31
Luqman
Agracié a Luqmán1 con la sabiduría [y le dije]: “Sé agradecido con Dios, pues quien agradece lo hace en beneficio propio, mientras que el ingrato debe saber que Dios no precisa del agradecimiento [de las personas] y es digno de toda alabanza”.
[Recuerda] cuando Luqmán exhortó a su hijo diciéndole: “¡Oh, hijito! No dediques actos de adoración a otro que Dios, pues la idolatría es una gran injusticia”1.
Le he ordenado al ser humano hacer el bien a sus padres. Su madre lo lleva [en el vientre] soportando molestia tras molestia, y su destete es a los dos años1. Sed agradecidos conmigo y con vuestros padres, pero sabed que ante Mí compareceréis al final.
Si tus padres se esfuerzan por hacer que caigas en la idolatría de dedicar actos de adoración a otro que Dios, lo cual es algo que no te he enseñado, no los obedezcáis1 pero tratadlos con amor y respeto. Sigue el camino de los piadosos, pues ante Mí compareceréis y os informaré de lo que hacíais.
“¡Oh, hijito! Sabe que, aunque una mala acción fuera del peso de un grano de mostaza, y estuviera escondida bajo una roca o en [algún otro lugar de] los cielos o de la Tierra, Dios la sacará a la luz [y os preguntará por ella]. Dios es Sutil, y está bien informado de lo que hacéis.
¡Oh, hijito! Haz la oración, ordena el bien y condena el mal, y sé paciente ante la adversidad, porque esas son cualidades de la entereza.
No rechaces a la gente y no andes por la Tierra como un arrogante. Dios no ama a los presumidos ni a los engreídos.
Sé modesto en tu andar y habla sereno, que el ruido más desagradable es el rebuzno del asno”.
Fin de la sura
The system theme automatically adapts to your light/dark mode settings
Estilo Uthmani predeterminado de Quran.com
Vista previa
بِسْمِ ٱللَّهِ