Viendo sura 7
Viendo sura 7
Al-A'raf
.7
The Heights
Álif. Lam. Mim. Sad.
Éste es el Libro1 que te ha sido revelado, no tengas duda en tu corazón sobre ello, para que adviertas con él y como recuerdo para los creyentes.
[Oh, creyentes] Seguid lo que os ha sido revelado por vuestro Señor, y no sigáis fuera de Él a ningún aliado-protector. ¡Qué poco reflexionáis!
Cuántas ciudades he destruido [en el pasado]. Mi castigo les azotó sorpresivamente mientras dormían por la noche o durante la siesta.
Cuando les alcanzó Mi castigo dijeron: “Éramos de los que cometían injusticias”.
He de preguntar a los Mensajeros y a los pueblos donde fueron enviados,
y les he de informar acerca de todos sus actos con conocimiento, pues nunca estuve ausente.
Ese día1 se pesarán las obras con la verdad. Aquellos cuyas [buenas] obras pesen más [en la balanza] serán los bienaventurados.
Pero aquellos cuyas [buenas] obras sean las livianas serán los perdedores, porque fueron injustos con Mis signos.
Os he concedido poder en la Tierra y he dispuesto los medios para que viváis en ella. Pero, ¡qué poco agradecéis!
Creé [al ser humano] y le di forma [armoniosa]. Luego dije a los ángeles: “¡Haced una reverencia ante Adán!” Todos se prosternaron excepto el demonio, que se negó a obedecer.
[Dios] le preguntó: “¿Qué te ha impedido prosternarte cuando te lo he ordenado?” Respondió: “Yo soy superior a él, pues a mí me creaste de fuego, mientras que a él lo creaste del barro”1.
Dijo [Dios]: “¡Sal de aquí!1 En este lugar no se permite la soberbia. ¡Vete, pues [a partir de ahora] serás de los humillados!”
Dijo [el Demonio]: “Permíteme vivir hasta el Día de la Resurrección”.
Dijo [Dios]: “Serás de los que esperen [con vida hasta ese día]”.
Dijo [el Demonio]: “Por haberme descarriado los acecharé1 para apartarlos de Tu sendero recto.
Los abordaré por delante, por detrás, por la derecha y por la izquierda1; encontrarás que la mayoría de ellos no serán agradecidos”.
Dijo [Dios]: “¡Sal de aquí degradado y despreciado! Llenaré el Infierno con todos aquellos que te sigan.
¡Oh, Adán! Habita el Paraíso con tu esposa. Comed cuanto deseéis de lo que hay en él, pero no os acerquéis a este árbol, pues de hacerlo os contaríais entre los injustos”.
Pero el demonio les susurró con el fin de que [desobedecieran a Dios y así] se les hiciera evidente lo que antes estaba oculto [de su desnudez] para ellos, diciéndoles: “Vuestro Señor os prohibió acercaros a este árbol para que no os convirtierais en ángeles o en seres inmortales1”.
Y les juró: “Yo solo soy un consejero [sincero]”.
Les sedujo con engaños. Cuando ambos comieron del árbol se les hizo manifiesta su desnudez y comenzaron a cubrirse con hojas del Jardín. Entonces su Señor los llamó: “¿No os había prohibido comer de este árbol? ¿No os había advertido que el demonio era su enemigo declarado?”
Ellos dijeron [arrepentidos]: “¡Señor nuestro! Hemos sido injustos con nosotros mismos; si no nos perdonas y nos tienes misericordia, seremos de los perdidos”.
Dijo [Dios]: “¡Descended [del Paraíso]! Seréis enemigos unos de otros. En la Tierra tendréis morada y deleite por un tiempo”.
Dijo [Dios]: “En ella viviréis y moriréis, y de ella seréis resucitados”.
¡Oh, hijos de Adán! Os he provisto con vestimentas para que cubráis vuestras vergüenzas y para que os vistáis con elegancia. Pero vestirse con la piedad es la mejor [vestimenta]. Eso es un signo de Dios para que podáis recapacitar.
¡Oh, hijos de Adán! Que no os seduzca el demonio como lo hizo con vuestros padres [Adán y Eva] haciendo que salieran del Paraíso y fueran despojados de lo que les cubría. El demonio y sus secuaces os acechan desde donde no los veis. He hecho que los demonios sean aliados de los que se niegan a creer,
que cuando cometen una obscenidad se excusan diciendo: “Nuestros padres lo hacían y Dios así nos lo ordenó”. Diles: “Dios no ordena la inmoralidad. ¿Afirman sobre Dios algo que en realidad ignoran?”
Diles: “Mi Señor solo ordena la justicia, que os mantengáis en adoración en las mezquitas, y que Le invoquéis solo a Él practicando sinceramente Su religión”. Así como os creó [por primera vez] os hará volver [a la vida].
Un grupo siguió la guía, pero otro grupo se confirmó en su extravío, porque tomaron a los demonios como aliados-protectores en vez de Dios, mientras creían estar en la guía [correcta].
¡Oh, hijos de Adán! Vestid con elegancia cuando acudáis a las mezquitas1.
Diles: “¿Quién os ha prohibido vestir con las prendas elegantes que Dios os ha concedido a Sus siervos y beneficiarse de todo lo bueno que Dios os ha provisto?” Diles: “Pero de todo eso, el Día de la Resurrección, se beneficiarán exclusivamente quienes hayan sido creyentes durante la vida mundanal”. Así es como aclaro Mis signos para un pueblo que comprende.
Diles: “Lo que realmente ha prohibido mi Señor son las obscenidades, tanto en público como en privado, la maldad, la opresión sin causa, que Le asocien en la adoración y que afirmen acerca de Él lo que ignoran”.
Cada nación tiene un plazo determinado, y cuando éste se cumpla no podrán retrasarlo ni adelantarlo, ni por un instante.
¡Oh, hijos de Adán! Cuando se os presenten Mensajeros que os transmitan Mis signos, tened temor [de Dios] y rectificad [vuestras obras], que nada tendréis que temer ni estaréis tristes [el Día del Juicio Final].
Pero quienes desmientan Mis signos y tengan una actitud soberbia, ésos serán la gente del Fuego, donde morarán por toda la eternidad.
¿Acaso hay alguien más injusto que quien inventa mentiras acerca de Dios o desmiente Sus signos? A ellos les alcanzará lo que estaba escrito [en la predestinación]. Cuando se les presenten Mis [ángeles] Enviados para tomar sus almas les dirán: “¿Dónde están aquellos [ídolos] que invocabais en vez de Dios?” Ellos responderán: “Nos han abandonado”, y atestiguarán contra sí mismos haber sido incrédulos.
Les dirá [Dios]: “Entrad al Infierno junto a las comunidades de seres humanos y de yinn que os precedieron”. Cada vez que entre una comunidad, maldecirá a su hermana1; y cuando todos hayan ingresado, dirán los últimos sobre los primeros2: “¡Señor nuestro! Ellos son quienes nos desviaron, duplícales el castigo del Fuego”. Pero dirá [Dios]: “A todos os será duplicado, aunque no lo sepáis”.
Los primeros dirán a los últimos: “No sois mejores que nosotros1”, [pero Dios dirá a ambos grupos]: “Sufrid todos el castigo que merecéis [por vuestras obras]”.
A quienes hayan desmentido Mis signos con soberbia no se les abrirán las puertas del cielo, ni entrarán en el Paraíso hasta que un camello1 pase por el ojo de una aguja. Así castigo a los pecadores.
Ellos tendrán allí lechos envolventes de fuego. Así es como castigo a los que cometen injusticias.
Pero quienes hayan creído y realizado obras de bien, y a nadie le exijo una carga mayor de la que puede soportar, serán la gente del Paraíso donde morarán por toda la eternidad.
Purificaré sus corazones del rencor que hubiera entre ellos. Vivirán donde corren ríos y dirán [en agradecimiento]: “¡Alabado sea Dios, Quien nos guio!, y no hubiéramos podido encaminarnos de no haber sido por Él. La promesa con la que vinieron los Mensajeros de nuestro Señor era verdad”. Se les dirá: “Éste es el Paraíso que habéis heredado [en recompensa] por lo que solíais obrar”.
La gente del Paraíso dirá a la gente del Fuego: “Hemos encontrado lo que nuestro Señor nos había prometido. ¿Acaso no estáis vosotros padeciendo el castigo que vuestro Señor os había advertido?” Responderán: “¡Sí!” Entonces se oirá a un pregonero decir: “¡Que la maldición de Dios pese sobre los opresores!”,
los que apartan [a la gente] del sendero de Dios, tratando de complicarlo, y desmienten el Día del Juicio.
Entre ambos [grupos] habrá una separación, y en los lugares elevados habrá personas1 que serán reconocidas por su aspecto [por la gente del Paraíso y la gente del Infierno], y llamarán a la gente del Paraíso saludándolos: “¡La paz sea con vosotros!” Ellos no han ingresado en él, pero están ansiosos por hacerlo.
Cuando dirijan sus miradas hacia los habitantes del Fuego dirán: “¡Señor nuestro! No nos juntes con la gente que ha cometido injusticias”.
La gente de los lugares elevados llamará a unas personas [habitantes del Fuego] que serán reconocidas por su aspecto, diciéndoles: “De nada os valieron vuestras riquezas ni vuestra soberbia.
Observad a quienes jurabais que la misericordia de Dios no los alcanzaría, y [al contrario de lo que creíais] se les dijo: ‘Ingresad al Paraíso, donde no tendréis nada que temer ni sentiréis tristezas’”.
La gente del Fuego implorará a la gente del Paraíso: “Dadnos un poco de agua o algo [para comer] de lo que Dios os ha provisto”. Responderán: “Dios ha vedado esas cosas a los que se negaron a creer”.
The system theme automatically adapts to your light/dark mode settings
Estilo Uthmani predeterminado de Quran.com
Vista previa
بِسْمِ ٱللَّهِ