Viendo sura 9
Viendo sura 9
At-Tawbah
.9
The Repentance
Dios y Su Mensajero están exentos de responsabilidad sobre el pacto1 que habíais celebrado con los idólatras2.
[Los que combatieron a los musulmanes en la península arábiga] pueden transitar [con libertad y seguridad] por la tierra1 cuatro meses. Sabed que no podréis eludir a Dios, porque será Dios Quien afrente a los que se negaron a creer.
Dios y Su Mensajero anuncian a toda la gente en el día más importante de la peregrinación1, que Dios ya no tiene ningún pacto con los idólatras, ni tampoco Su Mensajero. [¡Oh, idólatras!] Si os arrepentís [y abandonáis la incredulidad] será mejor para vosotros, pero si se rehusáis no podréis escapar de Dios. A los que se negaron a creer anúnciales que recibirán un castigo doloroso2,
excepto aquellos que no hayan quebrantado los pactos que celebrasteis con ellos ni hayan apoyado a nadie contra vosotros. Respetad el pacto convenido con ellos hasta el plazo acordado. Dios ama a los piadosos [que respetan los acuerdos].
Pero cuando hayan pasado los meses sagrados1, ejecutad a esos idólatras2 dondequiera que les encontréis. [Para lograrlo] capturadles, sitiadles y acechadles en todo lugar. Pero si se arrepienten [y aceptan el Islam], cumplen con la oración prescrita y pagan el zakat, dejadlos en paz3. Dios es Absolvedor, Misericordioso.
Si alguno de los idólatras te pidiera protección, dale asilo para que así recapacite y escuche la Palabra de Dios, luego [si no reflexiona] ayúdalo a alcanzar un lugar seguro. Esto es porque son gente que no sabe.
¿Cómo podrían Dios y Su Mensajero tener un pacto con los idólatras [siendo que ellos no dudaron en combatirles]? Pero si aquellos con quienes pactasteis anteriormente junto a la Mezquita Sagrada [en La Meca] cumplen lo pactado, cumplidlo vosotros también. Dios ama a los piadosos [que respetan los pactos].
¿Cómo [podría tenerse un pacto con ellos siendo que] si obtuvieran una victoria sobre vosotros no tendrían compasión ni respetarían lazo familiar? Quieren agradaros con sus palabras, pero sus corazones os rechazan. La mayoría de ellos son perversos.
Han cambiado los signos de Dios por un precio vil y apartan a la gente del sendero de Dios. ¡Qué pésimo es lo que hacen!
No respetan pacto ni compromiso con los creyentes. Ellos son los transgresores.
Pero si se arrepienten1, cumplen con la oración prescrita y pagan el zakat, entonces [perdonadles y sabed que ahora] son vuestros hermanos en la religión. Así es como explico detalladamente los preceptos a quienes los comprenden.
Si quebrantan sus juramentos después de haber celebrado un pacto y se burlan de vuestra religión, combatid a los líderes de la incredulidad, pues ellos no respetan los pactos. Quizás así dejen de agrediros.
¿Acaso no combatiríais a quienes faltan a sus juramentos y planearon expulsar al Mensajero, y fueron ellos los que comenzaron primero [con la agresión]? ¿Acaso les teméis? Sabed que Dios es más digno de que Le teman, si es que sois creyentes.
Combatidles, pues Dios les castigará a través de vuestras manos, los humillará, os concederá el triunfo sobre ellos y curará así los pechos de los creyentes,
retirando la ira que hay en ellos. Dios acepta el arrepentimiento de quien quiere. Dios lo sabe todo, es Sabio.
¿Acaso creéis que no se os pondrá a prueba, cuando Dios quiere que se evidencie quiénes combaten verdaderamente [por Su causa] y solo toman como aliados a Dios, a Su Mensajero y a los creyentes? Dios está bien informado de lo que hacéis.
No es propio que los idólatras construyan y mantengan las mezquitas de Dios1, cuando [con sus creencias y acciones] dan testimonio de su incredulidad [en Dios]. Sus obras serán en vano, y sufrirán eternamente en el Infierno.
Las mezquitas de Dios deben ser construidas y mantenidas por aquellos que creen en Él, en el Día del Juicio, cumplen con la oración, pagan el zakat, y no temen sino a Dios. Porque ellos son los que siguen la guía.
[¡Oh, incrédulos!] ¿Acaso creéis que quienes proveen agua a los peregrinos y quienes se encargan del cuidado de la Mezquita Sagrada son equiparables a aquellos que creen en Dios, en el Día del Juicio y luchan por la causa de Dios? Sabed que no pueden equipararse ante Dios. Dios no guía a los opresores.
Los creyentes que emigraron y contribuyeron a la causa de Dios con sus bienes materiales y sus personas, tienen un grado muy elevado ante Dios. Ellos son los bienaventurados.
Su Señor les albricia [que serán recompensados] con Su misericordia, Su complacencia, y con jardines donde gozarán de delicias inagotables.
Vivirán en ellos por toda la eternidad. Dios les tiene reservada una recompensa grandiosa.
¡Oh, creyentes! No toméis a vuestros padres y hermanos como aliados si éstos prefieren la incredulidad a la fe; quien de vosotros les tome a ellos por aliados será de los opresores1.
Diles [¡Oh, Muhámmad!]: “Si vuestros padres, hijos, hermanos, cónyuges y familiares, los bienes materiales que hayan adquirido, los negocios que temáis perder, y las propiedades que poseáis y os agraden, son más amados para vosotros que Dios, Su Mensajero y la lucha por Su causa, esperad que os sobrevenga el castigo de Dios [que pronto llegará]. Dios no guía a los corruptos.
[Recordad que] Dios os socorrió en muchas ocasiones, como el día de [la batalla de] Hunain, cuando os vanagloriabais de vuestra superioridad numérica, pero de nada os valió y os resultó estrecha la Tierra [para escapar cuando os atacaron los idólatras] a pesar de su vastedad, y huisteis.
Pero Dios hizo descender el sosiego sobre Su Mensajero y sobre los creyentes, e hizo descender tropas [de ángeles] que no veíais y castigó a los que se negaban a creer [con una derrota]. Así es como Dios castiga a los que se niegan a creer.
Luego, Dios perdonó a quienes se arrepintieron [y abrazaron el Islam]. Dios es Absolvedor, Misericordioso.
¡Oh, creyentes! Los idólatras son impuros1, que no se acerquen a la Mezquita Sagrada2 después de este año3. No temáis padecer por ello pobreza o necesidad alguna, que si Dios quiere os proveerá con Su gracia. Dios todo lo sabe, es Sabio.
Luchad contra quienes no creen en Dios ni en el Día del Juicio, no respetan lo que Dios y Su Mensajero han vedado y no siguen la verdadera religión [el Islam] de entre aquellos de la Gente del Libro [que os hayan agredido], a menos que acepten pagar un impuesto1 con humildad.
Dicen [algunos] judíos: “‘Uzeir es el hijo de Dios1”, y los cristianos dicen: “El Mesías es el hijo de Dios”. Éstas son solo palabras [sin fundamento] que salen de sus bocas, asemejándose por ello a los incrédulos que les precedieron. ¡Que Dios les destruya! ¡Cómo pueden ser tan desviados!
Tomaron [los judíos] a sus rabinos y [los cristianos] a sus monjes y al Mesías, hijo de María, por divinidades1 en lugar de Dios. Pero solo se les había ordenado [en la Torá y el Evangelio] adorar a Dios, la única divinidad. No existe nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Él. ¡Glorificado sea! ¡Cómo pueden dedicar actos de adoración a otros!
Pretenden extinguir la luz1 de Dios con sus palabras, pero Dios hará que Su luz prevalezca aunque esto desagrade a los que se niegan a creer.
Él es Quien envió a Su Mensajero con la guía y la religión verdadera para que llegue a prevalecer sobre toda religión [falsa], aunque esto disguste a los idólatras.
¡Oh, creyentes! Muchos de los rabinos y monjes se apropian del dinero ajeno sin derecho, y desvían [a la gente] del sendero de Dios. A aquellos que atesoren1 el oro y la plata y no contribuyan por la causa de Dios, anúnciales un castigo doloroso.
El Día del Juicio, lo que atesoraron1 se tornará incandescente por el fuego del Infierno, y sus frentes, sus costados y sus espaldas serán marcados con ello. [Se les dirá:] “Esto es lo que atesorasteis, sufrid ahora su castigo”.
El número de meses para Dios es doce, porque así Él lo decretó el día que creó los cielos y la Tierra. De ellos, cuatro son sagrados1. Así es en la religión verdadera. No obréis en contra de vosotros mismos durante estos meses2. Combatid a los idólatras tal como ellos os combaten y sabed que Dios está con los piadosos.
Cambiar los meses sagrados es acrecentar aún más la incredulidad1. Así se extraviaron los que se negaron a creer, unos años lo declaraban [al combate] lícito durante determinados meses, mientras que otros años lo declaraban ilícito [durante esos mismos meses], pero siempre hacían que el número de meses sagrados fuera cuatro para que de esta manera coincidiera con el número de meses que Dios había decretado que fueran sagrados. Declaraban lícito lo que Dios había prohibido. [El demonio] les hizo ver sus malas obras como buenas. Sabed que Dios no guía a la gente que se niega a creer.
¡Oh, creyentes! ¿Por qué cuando se os convoca a combatir por la causa de Dios, respondéis con desgana? ¿Acaso preferís la vida mundanal a la otra? Los placeres mundanos son insignificantes respecto a los de la otra vida.
Si no respondéis a la llamada a combatir os azotará un castigo doloroso, y Dios os sustituirá por otro pueblo [que socorrerá al Profeta y combatirá por Su causa]. Sabed que no perjudicaréis a Dios en nada [si os negáis a combatir]. Dios tiene poder sobre todas las cosas.
Si no le socorréis [al Mensajero], sabed que Dios [no necesita de vosotros, pues ya] le auxilió aquella vez que los incrédulos le expulsaron [de La Meca], cuando estando en la caverna con su compañero [Abu Bakr]1, le dijo: “No te entristezcas, pues Dios está con nosotros”. Entonces, Dios hizo descender Su sosiego sobre él [Abu Bakr], les socorrió con un ejército [de ángeles] que no veían, y dispuso que la palabra de los incrédulos se desvaneciera, y que la palabra de Dios fuera la que prevaleciera. Dios es Poderoso, Sabio.
Marchad en la facilidad o en la dificultad. Combatid1 con vuestros bienes y vuestras vidas únicamente por la causa de Dios, eso es lo mejor para vosotros, si supierais.
Si hubiera sido por algo mundano fácil de conseguir o un viaje breve, te habrían seguido, pero la distancia [en la batalla de Tabuk] era muy larga [y por ello se negaron a salir a combatir]. Juraron por Dios que si hubieran podido, habrían salido con vosotros. Se destruyeron a sí mismos [con sus excusas falsas], pero Dios sabe que mienten.
¡Que Dios te disculpe [¡Oh, Muhámmad!]! ¿Por qué les has eximido sin antes corroborar quiénes decían la verdad y quiénes estaban mintiendo?
En cambio, aquellos que creen en Dios y en el Día del Juicio no se excusan para que los eximas de la obligación de contribuir con sus bienes materiales y combatir. Dios sabe bien quiénes son los piadosos.
Los que te presentan excusas para no alistarse [en el ejército] no creen en Dios ni en el Día del Juicio, sus corazones están llenos de dudas, y por sus dudas vacilan.
Si [los hipócritas] hubieran querido realmente combatir, se habrían preparado para tal fin; pero Dios no quiso que salieran [con vosotros] y les infundió desgana, y se les dijo: “Permaneced con quienes se quedan [por estar verdaderamente eximidos]”.
Si hubieran salido a combatir, os habrían confundido sembrando la discordia, pues entre vosotros hay quienes prestan oído a lo que dicen, pero Dios conoce bien a los injustos.
Ya antes pretendieron sembrar la sedición [cuando arribaste a Medina, ¡Oh, Muhámmad!] creando conflictos [entre los creyentes], hasta que la verdad fue revelada y se hizo manifiesta la voluntad de Dios, a pesar de que ellos lo detestaban.
Entre los hipócritas hubo quien te dijo: “[¡Oh, Muhámmad!] Permíteme quedarme y no me expongas a la tentación”1. ¿Acaso no han caído en la tentación [del demonio al negarse a combatir]? El Infierno rodeará a los que se niegan a creer.
Si obtienes un éxito se disgustan1, pero si recibes un revés dicen: “Ya habíamos tomado nuestras precauciones”, y se marchan alegres.
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